Eduardo Ballón: Nuevo gobierno hallará conflictos exacerbados por inacción del actual

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19 Jun 2011 | 22:03 h

Eduardo Ballón. Investigador de Desco señala que incapacidad y desidia del gobierno para atender reclamos agravaron conflictos sociales . Cree que nuevo gobierno no tendrá una luna de miel.

Luis Velásquez C.

¿Cree que en estos últimos días del gobierno aprista continuarán los conflictos sociales?

Es claro que los conflictos seguirán su curso natural. Esto se debe, por un lado, a la imprevisión del gobierno aprista y por la particular desidia que están mostrando en los últimos días y semanas en este caso. Todo esto indica que los conflictos continuarán y eventualmente podremos ver escenarios similares al de Puno en otras partes del país.

¿En qué otras partes podríamos tener estos escenarios?

Lo de Huancavelica es una protesta que tienen ver con la creación de una universidad. En Junín, en cambio, hay una agenda larga que atender, y otros lugares se siguen calentando. Por ejemplo, está latente el conflicto entre Cusco y Arequipa, por Majes Siguas II; está Tía María, en Arequipa. También está latente el problema de los trabajadores de Sechura y la empresa que explota los fosfatos, son varios los lugares.

Si no hay voluntad en esta administración, ¿qué le espera al gobierno entrante?

Avizoro que el nuevo gobierno no tendrá ninguna luna de miel y se encontrará con conflictos postergados y algunos de ellos exacerbados por la inacción del actual gobierno, que en este y otros temas está mostrando muy poca responsabilidad.

¿Cree que solo es incapacidad o hay una mala intención al dejar bombas de tiempo?

En materia de conflictividad, yo diría que se produce una mezcla de incapacidad y desidia; y en general, si se observan los sucesos que ocurren diríamos que hay una voluntad por dejar un escenario complicado y lleno de dificultades.

¿Se pretende malograr la fiesta al nuevo gobierno?

Tengo la impresión de que ese deseo de querer malograr la fiesta al nuevo gobierno viene desde la primera vuelta de la elección, y luego se evidenció, por ejemplo, con el comportamiento del ministro de Economía, que no escondía su color naranja.

¿Y qué debe hacer el nuevo gobierno con estos casos?

Un primer asunto que debe atender, incluso antes de asumir, sería convocar a las autoridades regionales y locales para coordinar las líneas de trabajo y así hallar mecanismos hacia adelante para evitar conflictos.

¿Iniciar coordinaciones antes de asumir formalmente el gobierno no sería mal visto?

El nuevo gobierno no debe iniciar diálogos con las autoridades locales en la perspectiva de solucionar conflictos, no es su responsabilidad ni su tarea. Lo que debe hacer es iniciar diálogos con las autoridades subnacionales para definir conjuntamente las líneas de intervención que tendrán en un conjunto de materias: descentralización, formulación del presupuesto, etc. Es decir, crear las condiciones porque a partir del 29 de julio no tendrán tiempo, por eso se debe adelantar el diálogo.

‘Se deben aislar conflictos que son de otra motivación’

Y el caso de Puno, ¿cómo se debe actuar ahí?

A Puno lo debemos ver de manera puntual, porque allí hay varias posiciones que confluyen en un determinado momento. Creo que el actual gobierno debería identificar y aislar los conflictos que son de una motivación distinta a la minera.

El pueblo aymara cree que es por falta de interés.

La falta de interés en general sobre lo que ocurre en el interior del país la hemos visto a lo largo de estos años. Bagua fue uno de los momentos más álgidos de esa falta de interés.

¿Qué parte les toca a las autoridades locales en esta búsqueda de soluciones?

Puno evidencia la ausencia de un sistema de coordinación y cooperación intergubernamental y esto no le ha interesado a este gobierno.