Incriminan a Fidel Sánchez Alayo en tráfico de droga

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Más indicios. Testimonio clave de ex informante de la DEA. Colaborador dijo el 2001 que el hijo de Manuel Sánchez Paredes fue el responsable del envío de 50 kilos de cocaína a los Estados Unidos en 1994.

Miguel Gutiérrez R.


La policía antidrogas y el fiscal especializado en Crimen Organizado, Jorge Cotrina Chávez, estudian detenidamente el testimonio del narcotraficante Jorge Chávez Montoya (a) Polaco, quien involucra al hijo de Manuel Sánchez Paredes en una operación de droga efectuada en 1994.

El ex socio Fernando Zevallos contó a la policía en abril pasado –tal como reveló Caretas hace unas semanas– que Fidel Sánchez Alayo, gerente de la minera San Simón, envió una remesa de drogas.

Pero “Polaco” no es el único dentro del mundo del narcotráfico que menciona el rol de Fidel Sánchez. El 11 de enero del 2001, el ex colaborar de la DEA Óscar Benítez Linares señaló la participación de Sánchez en dicha operación.

En su testimonio ante el fiscal anticorrupción William Meneses, que investigaba a Vladimiro Montesinos por narcotráfico, el informante dijo: “En 1994 continué buscando información para la DEA en los Estados Unidos de América (…). Conocí a Rubén Arcadio Santana, de nacionalidad cubana , quien era el encargado de comprarles la droga a los López Paredes (…). Como consecuencia de esto, viajé a Lima-Perú los primeros meses de 1994. Este sujeto se alojó en el hotel Diplomat en Miraflores (…) y posteriormente alquiló dicho departamento con Fidel Sánchez, hijo de Manuel Sánchez, familiares de los López Paredes”.

Más adelante señala: “Durante su estadía en el Perú, Rubén Santana realizó un despacho de droga de la siguiente manera: los 50 kilogramos de cocaína los adquirió Fidel Sánchez, siendo (yo) contratado para disolver dicha droga (...). De estos hechos informé a la DEA para su intervención exactamente al Sr. Salvador Rodríguez (…). Pese a la información que proporcioné no se realizó ninguna intervención”.

La República confirmó parte de esta información. Rubén Arcadio Santana, de nacionalidad cubano-norteamericano, ingresó por periodos cortos dos veces al Perú desde los Estados Unidos en 1994. El 6 y el 30 de enero de ese año.

No solo eso. Rubén Arcadio Santana fue detenido por el FBI el 12 de mayo de 1995, en Miami, por conspirar para traficar cocaína. Meses después cayó Jorge Chávez Montoya (a) Polaco. Las autoridades de Florida los acusaron por los delitos de conspiración para importar cocaína y posesión de cocaína con la intención de distribuirla en los Estados Unidos.

La investigación del FBI (buró de investigaciones), por razones que se desconocen, no alcanzó al supuesto proveedor en el Perú, es decir, a Fidel Sánchez Alayo.

Testimonio relevante

Lo dicho por Óscar Benítez pese al tiempo transcurrido (ocho años) es clave porque confirma lo dicho por “Polaco” hace unos meses. El equipo especial de la Dinandro a cargo del caso aguarda que el ex informante de la DEA confirme su versión.

Sin embargo, fuentes del Ministerio Público señalaron que Óscar Benítez, detenido en el Penal de Piedras Gordas, estaría decidido a negar su versión concedida el 2001 porque teme por su vida y porque, además, las autoridades anticorrupción no han cumplido con otorgarle los beneficios por hablar de todos los narcotraficantes peruanos.

Demasiadas coincidencias

Según Migraciones, Fidel Sánchez Alayo viajó a los EEUU en enero, junio y noviembre de 1994. Sin embargo, durante 1995 no registra salida, periodo que coincide con el arresto a “Polaco” y sus cómplices en Miami. En julio del 1996, luego de que “Polaco” confesara su delito, Fidel Sánchez reinició sus viajes.

Óscar Benítez Linares es un narcotraficante confeso que se unió a la DEA como informarte y posteriormente colaboró para los casos de Vladimiro Montesinos.

Las investigaciones preliminares al grupo Sánchez Paredes por lavado de activos tienen como plazo final diciembre de este año.