El segundo debut de Ana María Romero

El segundo debut de Ana María Romero. Amiga personal del presidente Toledo retorna al Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social.

Juráis por Dios, la Patria y los pobres del país... Anoche el presidente Alejandro Toledo volvió a pronunciar esta frase frente a Ana María Romero-Lozada, quien sorpresivamente regresó al gabinete para reemplazar a Nidia Puelles Becerra en el cargo de ministra de la Mujer y Desarrollo Social. La designación de Romero-Lozada fue el epílogo de la campaña desatada la mañana del último martes por la congresista de Perú Posible Enith Chuquival Saavedra, quien acusó de corrupción a su correligionaria Nidia Puelles luego de que ésta juramentara un día antes como titular del MIMDES en el cuarto gabinete del gobierno de Toledo, encabezado por Carlos Ferrero Costa. Poco después de las cinco de la tarde la Secretaría de Prensa de Palacio de Gobierno avisó a los medios de comunicación que dos horas después el jefe de Estado presidiría una ceremonia oficial en la Casa de Pizarro. ¿El motivo? La juramentación de la nueva ministra de la Mujer. El nombre de la sucesora de la cuestionada Nidia Puelles se mantuvo en reserva hasta poco antes de la ceremonia de juramentación, cuando Romero ingresó al Salón Dorado de Palacio del brazo del premier Carlos Ferrero. Minutos después apareció en el recinto el presidente Alejandro Toledo. Vestía terno azul y corbata celeste. Con inocultable tensión, el mandatario escuchó la lectura de la resolución que anunciaba el retorno al Ejecutivo de Romero-Lozada y daba las gracias a Nidia Puelles por su efímera gestión. Luego Toledo tomó el juramento de rigor. La ceremonia duró poco menos de diez minutos. La prisa del jefe del Estado por concluir con el protocolo era evidente. Salvo Carlos Ferrero, quien con frecuencia ensayó sonrisas ante el asedio de las cámaras, los demás ministros lucían nerviosos y circunspectos. Marcial Ayaipoma Alvarado (PP), Gustavo Pacheco Villar (FIM) y Hugo Garavito Amézaga (PP) figuraron entre los primeros que saludaron a la flamante ministra.

CHUQUIVAL EN ESCENA

En medio de la ceremonia de juramentación, la gestora de este repentino relevo en el gabinete hizo su aparición. Enith Chuquival vestía un impecable sastre lila. Maquillada y sonriente, la congresista oficialista parecía festejar el final de la campaña que desató contra Nidia Puelles. Tras la juramentación, Chuquival se apresuró a saludar a Romero. La abrazó con entusiasmo y le susurró algo al oído. Su gesto, poco atinado, incomodó al presidente Toledo, quien se acercó a la congresista para exigirle mesura y abstenerse de hacer más declaraciones. Chuquival asintió y segundos después, eludiendo a la prensa, salió de Palacio de Gobierno por una puerta auxiliar de Palacio de Gobierno.

Perfil

Limeña de nacimiento, Ana María Romero-Lozada Lauezzari estudió sociología en la Pontificia Universidad Católica del Perú y Ciencias Religiosas en la Universidad Católica de Chile. Es investigadora de la Escuela Superior de Administración y Negocios (ESAN). Especialidad: descentralización y fortalecimiento de gobiernos locales y regionales. Primera gestión como ministra del sector: del 13 de julio del 2002 al 1º de julio del 2003. Ha sido directora del Programa de Desarrollo de Gobiernos Locales de AID (1996-2000), directora del Programa de Becas para la Paz del AID (1988-1992) y Consultora del Banco Mundial. Es conocida como una tecnócrata sin filiación partidaria. Se vincula al gobierno por su estrecha amistad con el presidente Toledo.
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