Rescatan a 26 niños y 13 adultos cautivos en campamento terrorista | FOTOS

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Recuperados. Los menores de edad desconfiaban de los uniformados porque sus mayores los convencieron de que, si se entregaban, los matarían. Eran obligados a trabajar en el campo, los adoctrinaban con ideología maoísta y los entrenaban con armas.

"Estamos así desde hace 30 años", dijo una de las 10 mujeres que se encontraban junto a 26 niños y tres hombres en un campamento ubicado en el llamado Sector 5, en la margen derecha del río Ene, en el distrito de Pangoa (provincia de Satipo, Junín). "Sí, desde pequeños vivimos así", repitió.
 
"Somos la masa de la producción", expresó otras de las mujeres.
 
Los cabecillas senderistas Víctor y Jorge Quispe Palomino denominan "masa de la producción" a las mujeres y niños obligados al cultivo de hortalizas y tubérculos y a la elaboración de alimentos para las columnas armadas que deambulan por el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).
 
Desde que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional emprendieron un cerco a los terroristas del Vraem, es la primera vez que son rescatados de un campamento tan alto número de adultos y menores de edad. 
 
Ex senderistas convertidos en colaboradores eficaces fueron los que contribuyeron a conocer con certeza la ubicación del campamento.
La operación "Reencuentro 2015", ejecutada por agentes de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) y efectivos de élite del Comando de Inteligencia y Operaciones Especiales Conjuntas (CIOEC), se inició a las seis de la mañana de ayer lunes. 

Semillero rojo

Un contingente de 120 hombres de las Fuerzas Especiales del Cioec incursionaron en el campamento y lograron neutralizar al "camarada Ricardo" sin disparar un solo tiro.  Este terrorista estaba provisto de un fusil de fabricación israelí, que robó a un soldado asesinado en Tintaypunco, en 2008.
 
El golpe fue preciso. No había más senderistas armados prestando vigilancia en el lugar.
 
Los hermanos Víctor, Jorge  y Martín –fallecido en un operativo del 2013– fueron entrenados desde adolescentes en un campamento de la sierra ayacuchana. De esa experiencia aprendieron a encerrar a niños para adoctrinarlos y adiestrarlos para la guerra. Muchos de sus seguidores tuvieron la misma formación. Los 26 niños encontrados en el campamento del Sector 5 no solo se dedicaban a la agricultura sino también recibían clases de marxismo-leninismo-maoísmo y practicaban tiro con armas de fuego. Los Quispe Palomino creían que esa generación los sucedería en la conducción de la llamada "guerra popular".
 
Varios de los niños son hijos de senderistas. Había de uno, cuatro, seis, siete y 12 años de edad.
 
Todos los menores estaban asustados, temerosos. Gritaron cuando llegaron los helicópteros. Pensaron que los iban a asesinar. Los terroristas los convencieron de que los uniformados los matarían sin piedad.
 
Gran parte de las mujeres y niños eran asháninkas.
 
"Esta operación tuvo como objetivo recuperar a las personas que estaban bajo cautiverio de Sendero Luminoso en un denominado 'campamento de producción'. Un campamento de producción es una zona geográfica donde los terroristas concentran a niños para que se dediquen al cultivo y a la crianza de animales, y a las mujeres jóvenes para embarazarlas y procrear 'pioneritos'. Es decir, niños senderistas para adoctrinarlos y continúen con la guerra", explicó el viceministro de Políticas para la Defensa, Iván Vega Loncharich.
 
Al arribar al punto las fuerzas del orden, pudieron escapar las mujeres más jóvenes. Fueron identificadas entre las que se encontraron Victoria Zeballos Azua, de 66 años; Angélica Leguía Posada, de 67; y María Chávez Vélez, de 63 años.
 
También Angélica Chávez Gloria y María Ugarte Zeballos. 
 

Faltan campamentos

A las cinco de la tarde, los rescatados fueron trasladados en dos helicópteros Mi-17 del Ejército desde el Sector 5 hasta la localidad de Mazamari, donde un equipo del Ministerio de Salud los esperaba para evaluarlos.
 
Al arribar a Mazamari, los rostros de los niños mostraban miedo y temor mientras que las mujeres prefirieron el silencio.
El operativo "Reencuentro 2015" comenzó hace seis días, pero el golpe final se asestó ayer lunes.
 
Entre los rescatados se encontraba un anciano identificado como Efraín, de aproximadamente 60 años. Se trataba del padre de uno de los colaboradores eficaces que llegó junto a las fuerzas del orden. Cuando reconoció a su hijo, estalló en llanto. No se veían desde hacía ocho años.
 
El jefe de la Dircote, general PNP José Baella Malca, señaló en Mazamari que los menores recuperados representan un tercio del total que continuaría en manos senderistas. 
 
"Ya tenemos identificados otros campamentos en los que estarían encerrados los hijos de los principales 'mandos' senderistas. Esperamos liberar a todos. Esta operación que hemos cumplido representa un gran paso en ese sentido", relató el general José Baella.
 
María Chávez Vélez, una de las mujeres rescatadas, declaró que no deseaban que las trasladaran a Lima. 
 
"Nosotras estamos acostumbradas a nuestra tierra. Que el gobierno nos proporcione chacras, colegio y posta de salud para quedarnos aquí. En Lima será muy difícil", señaló.
Temporalmente, las mujeres y niños están albergados en el local de la Escuela Técnica de la Policía Nacional, en Mazamari. Todavía no se ha decidido su destino.

En cifras

-120 hombres intervinieron en "Reencuentro 2015".
 
-4 helicópteros Mi-17 del EP participaron en el rescate.