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Política

Héctor Valer y su discurso para deslegitimar las denuncias de violencia en su contra

El titular de la PCM expuso los datos de su hija para justificar ante la ciudadanía las denuncias por agresión física en su contra. Especialistas ayudan a entender qué es revictimización y por qué supone, también, una forma de violencia.

Héctor Valer presenta denuncias de agresión familiar en contra de su esposa fallecida y su hija. Foto: composición de Gerson Cardoso/La República
Héctor Valer presenta denuncias de agresión familiar en contra de su esposa fallecida y su hija. Foto: composición de Gerson Cardoso/La República
 Emely  Matos,Gloria Purizaca,

Héctor Valer Pinto, el primer ministro designado recientemente por el presidente Pedro Castillo, negó las denuncias que lo acusan de agredir físicamente a su difunta esposa y a su hija pese a las pruebas del médico legista por las que les otorgaron medidas de protección a las víctimas.

“Yo nunca estuve enterado, hasta ahora, de la denuncia. Mi hija nunca me lo dijo. Es cierto que le llamé la atención a mi hija, pero nunca la golpeé. No pienso renunciar, porque esto es una patraña. No voy a renunciar frente a tremenda canallada. Lo que quieren es derivar a un primer ministro que no tiene sentencia. ¿Dónde está el examen del médico legista y dónde está la investigación fiscal?”, declaró Valer a este diario.

Comportamiento de Héctor Valer ante las acusaciones por violencia

En palabras de Liz Meléndez, directora ejecutiva del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, la actitud presentada por el primer ministro al defenderse de las graves acusaciones por denuncias de violencia familiar hacia su esposa e hija “es lo que señala la gran mayoría de agresores”.

“(Héctor Valer) se ha escudado en un sistema de justicia débil, que lamentablemente revictimiza a las víctimas y no les garantiza el acceso a la justicia”, sostuvo en conversación con La República.

En ese sentido, Meléndez agregó que todas las personas, con mayor énfasis en los funcionarios del Estado, tienen la obligación de no volver a ejercer violencia a las víctimas de esta problemática, “pero, lamentablemente, ese es un denominador común en quienes pretenden justificar agresiones (...) y colocarse como víctimas de la ‘maldad’ de otros sin asumir su responsabilidad”.

Durante la conferencia de prensa, el también congresista afirmó que está dispuesto a realizarse públicamente un test psicológico a fin de evaluar si presenta algún problema de conducta. “Invito al Colegio Nacional de Psicólogos a que públicamente me haga un test psicológico, asimismo, al Consejo Nacional de Psicólogos a que me lo realice de forma pública”, sostuvo. No obstante, para Liz Meléndez, “que haya señalado eso es una burla”.

“Evidentemente los peritajes psicológicos son parte de un proceso de violencia pero él (...) no puede utilizar esa argumentación para excusarse. Lo que realmente tiene que hacer es renunciar”, pidió.

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¿Qué es la revictimización?

La revictimización se da cuando una víctima de violencia de género cuenta el abuso por el cual ha pasado y personas o entidades externas, como la sociedad, los medios de comunicación y el Estado —incluso los mismos agresores, como en el caso de Héctor Valer—, la responsabilizan, la culpan, la insultan e, incluso, se burlan por lo sucedido.

“Inicialmente el término nace para explicitar que hay una serie de instancias y agentes que, en lugar de acompañar a que la víctima encuentre la acogida y solución que necesita, vuelven a ejercer violencia sobre ella”, resaltó Maria Angelica ‘Nani’ Pease, antropóloga, psicóloga y activista feminista, en una conversación anterior con este diario.

Revictimización en las personas implicadas

Por otra parte, la también socióloga y activista feminista, Liz Meléndez, lamentó que el titular de la PCM haya expuesto los datos personales de su hija. “El señor Valer, lamentablemente, ha revictimizado no solo al exponer su foto, afirmaciones de ella (su hija) en redes sociales, sino al, además, dar datos de ella como su profesión”, sostuvo.

De otro lado, criticó el intento de Valer al tratar de justificar llamando ‘reprimenda’ a hechos de violencia, tal como lo señala la denuncia interpuesta por madre e hija, comparándolo con el video que se viralizó en donde un padre de familia gritó a su hijo, quien estaba agrediendo a serenos de Miraflores.

“Al tratar de justificar en su rol de ‘padre’, (...) hace referencia a este video de un joven reprimido violentamente por su progenitor en Miraflores. Hizo una comparación cuando, en realidad, (...) el joven estaba faltando el respeto a las autoridades e incurriendo en una falta y (al ponerlo como ejemplo) le estás diciendo a la ciudadanía que esa forma de corregir (agresión) son válidas”, señaló.

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La importancia de proteger la identidad de las víctimas

En otro momento de la conversación, la directora del centro Flora Tristán señaló que la intervención de Valer Pinto al tratar de defenderse de las acusaciones ”es lo que no se debe de hacer”, pues vulneró la identidad de su hija, al exponer su perfil de Facebook al escrutinio público, su fotografía y cuál era su profesión. “Poco le faltaba para dar su dirección”, lamentó.

“El agresor trata en todo momento de deslegitimar a la víctima y, en este caso, no solamente la ha expuesto (...) sin ninguna contemplación de lo que esto puede significar para la vida privada de ella”, acotó.

Las víctimas de violencia, cuando se ven expuestas al escrutinio público, suelen ser estigmatizadas. Por ello, frente a lo sucedido, especialistas en el tema han insistido tanto en que siempre se debe salvaguardar su identidad, sea o no mayor de edad. “Generalmente solemos esconder la identidad de menores de edad; sin embargo, también es preciso hacerlo con las mayores de edad”, agregó.

Consecuencias por minimizar o negar las agresiones

La especialista ‘Nani’ Pease señaló que la primera consecuencia de la revictimización es naturalizar la violencia, la cual quita a las víctimas el derecho a reportar estas situaciones. Otro de los efectos de culpabilizar a la agraviada son el estrés postraumático, la ansiedad, la sensación de desamparo, el miedo y la angustia, que le causan vergüenza por lo que le ocurrió.

“Muchas mujeres, por ejemplo, pueden retroceder en su búsqueda de justicia. Mucho a veces hablamos de que las mujeres tienen que denunciar, seguir los procesos, pero encontramos muchos casos en donde las mujeres no los continúan porque se arrepienten, se ‘reconcilian’ con los agresores o porque (...) es muy difícil entablar una denuncia y seguir el proceso es muy desgastante, es sumamente revictimizante para las mujeres y sus familias”, subrayó Meléndez.

Canales de ayuda

Si conoce a alguien que ha sido afectada o involucrada en hechos de violencia familiar o sexual, comunícate de manera gratuita a la Línea 100 del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, que cuenta con un equipo especializado en “brindar información, orientación y soporte emocional”.

Además, la Línea 100 tiene la facultad de derivar los casos de violencia familiar o sexual más graves a los Centros de Emergencia Mujer o al Servicio de Atención Urgente. Este servicio atiende las 24 horas, todos los días del año (incluye feriados).