VIRUELA DEL MONO - Últimas noticias sobre los casos que se reportan en el mundo RETIRO AFP - Todo lo que debes saber sobre la ley firmada ayer por Pedro Castillo

Esterilizaciones forzadas: juez va seis audiencias sin decidir nada

Accionar de Rafael Martínez afecta el debido proceso para las víctimas y los denunciados. Audiencias son traducidas al quechua pero no vienen cumpliendo el objetivo previsto.

Lectura. Rafael Martínez lee su resolución con cuentagotas, lo que afecta el debido proceso. Foto: Justicia TV
Lectura. Rafael Martínez lee su resolución con cuentagotas, lo que afecta el debido proceso. Foto: Justicia TV
César Romero

El juez Rafael Martínez cumplió seis audiencias de lectura de resolución del caso de las esterilizaciones forzadas sin que se sepa si investigará o archivará la denuncia contra el expresidente Alberto Fujimori y sus ministros de Salud.

En la audiencia anterior, del 25 de octubre, Martínez anunció que faltaban otras dos audiencias. Esto supondría que el 8 de noviembre será la última, la decisiva.

PUEDES VER: Alberto Fujimori: juzgado aplaza lectura de resolución en caso de esterilizaciones forzadas

Sin embargo, a esa fecha ya nadie sabrá con exactitud cuáles fueron sus motivaciones y se tendrá que esperar que notifique la resolución escrita.

Cada audiencia, desde que comenzó la lectura de la resolución, el 14 de setiembre, dura un promedio de cuatro horas. El juez lee una parte de su resolución por un intervalo de 10 a 20 minutos, que inmediatamente es traducida al quechua.

PUEDES VER: Aguinaga estima que tratamiento de Fujimori podría durar seis meses antes de volver a prisión

Alberto Fujimori

La idea de la traducción inmediata era que las víctimas de las esterilizaciones forzadas conocieran el proceso judicial y por qué el juez tomaba una u otra decisión. El juez Martínez solo tiene que decidir si acoge la denuncia de la Fiscalía e inicia la investigación judicial de los hechos, que ocurrieron en los años 90, o considera que no hay nada de relevancia penal y archiva todo.

Al día de hoy, es evidente que la traducción simultánea no cumple el objetivo previsto. Además, se burlan el principio jurídico de unidad y la concentración del proceso penal.