La noticia que no se olvida: la captura de Abimael Guzmán

Alivio y esperanza. Diferentes personajes públicos comparten el significado que tuvo en sus vidas aquel momento del 12 de setiembre de 1992, en el que se enteraron de la detención de Abimael Guzmán, entonces cabecilla de Sendero Luminoso y el mayor sanguinario de la historia peruana. Fue el inicio del fin.

Abimael Guzmán era llamado por sus seguidores como presidente Gonzalo, que tuvo un pensamiento de izquierda extremista luego de Marx, Lenin y Mao. Foto: GLR
Abimael Guzmán era llamado por sus seguidores como presidente Gonzalo, que tuvo un pensamiento de izquierda extremista luego de Marx, Lenin y Mao. Foto: GLR
Daniela Mercado

Fue un hito histórico, el final de un ciclo de terror

Por Jorge Bruce, psicoanalista

Vivía en Francia, estaba trabajando cuando me enteré de la noticia. Un amigo me llamó por teléfono y me contó. No lo podía creer. Al día siguiente ya estaba en los diarios de todo el mundo.

En ese tiempo estaba dudando mucho si quedarme en Francia o regresar a Perú. Y cuando lo capturaron, en ese momento en mi mente comenzó a cobrar fuerza la idea de retornar. Tenía sentimientos encontrados porque por un lado ya tenía mi vida organizada en Francia, pero, por otro lado, tenía nostalgia y ganas de volver a mi país y contribuir en lo que pudiera.

El dato de la captura de Abimael Guzmán, la forma en que se hizo a través del trabajo de inteligencia, sin disparar un solo tiro, me dio ganas de regresar a Perú y ser parte de lo que se venía.

Fue un hito histórico, el fin de una guerra que estaba causando infinidad de víctimas, de sufrimiento. El final de un ciclo de terror. Un logro de Sendero Luminoso fue infundir tanto miedo que hicieron creer que podían ser capaces de tomar el poder. Felizmente, el culto a la personalidad que había en torno a Abimael Guzmán hizo que se desmoronara ese mito. Ver cómo se desmoronaba fue de tremenda importancia. Su captura, por donde se le mirara, fue una noticia muy esperanzadora.

Un golpe duro a una banda de criminales mesiánicos

Por Maria Isabel León, expresidenta de Confiep

El día de la captura de Abimael Guzmán estaba en casa de unos amigos que tenían familiares que pertenecían a la Policía Nacional del Perú. Nosotros tomamos conocimiento de que se había producido esta detención por el aviso telefónico que les dio uno de ellos. Inmediatamente hicimos el seguimiento del hecho por la televisión.

El terrorismo subversivo lo instauró Abimael Guzmán y Sendero Luminoso en contra del Estado y la captura de Abimael Guzmán significó una profunda satisfacción para mí como peruana.

Fue un golpe muy duro asestado a una banda de criminales mesiánicos que durante muchos años sem braron el terror en el país y mataron a miles de personas inocentes, principalmente campesinos indefensos.

La muerte de Abimael Guzmán ha significado la caída del telón de este criminal, y se ha producido con un final perfecto: repudiado, sin ningún aplauso y en la absoluta soledad. ¡Terrorismo nunca más!

Por fin la gente comenzó a sentir que no tenía que irse

Por Eduardo Adrianzén, dramaturgo teatral

Me enteré de la captura de Abimael Guzmán cuando estaba en la calle y me encontré con unos amigos que estaban celebrando. Ellos me contaron la noticia. No lo podía creer y, más que nada, se tenía el temor de que esa noche hubiera un atentado como represalia por parte de los terroristas, porque Sendero Luminoso aún seguía existiendo en ese momento.

Entonces uno se preguntaba ¿será verdad? Fui rápido a mi casa a mirar las noticias. Ya al día siguiente al verlo enjaulado y con el traje de preso, todos estábamos sorprendidos y nos dimos cuenta de que era real. Sin duda, significó una esperanza. Se veía una luz al final de túnel. La captura representó que se iba a descabezar Sendero Luminoso y el principio del fin al terror causado en todo el país. Igual, uno sentía una pena terrible por todo lo que causó el grupo terrorista, por tanto daño a la población.

Tras la captura, por fin la gente comenzó a sentir que no tenía que irse del país para sobrevivir. Era un gran alivio, una esperanza para todos. Lo que hay que hacer ahora es evaluar, comprender por qué pasó lo que pasó.

Se cierra una etapa. Hay que entender lo que vive el Perú. Hay que tener voluntad de querer entender lo que es el país en su inmensa complejidad.

Todos tenemos que aprender para que no se repita

Por Tarcila Rivera Zea, exmiembro del tribunal Pacto Ético electoral del JNE

Me enteré por los informativos de la televisión, estaba en casa haciendo los quehaceres. Recibir la noticia de la captura fue un alivio en el sentido de pensar que, por lo menos, todo lo que había pasado en años anteriores iba a dejar de ser: esos años de tensión, de miedo, de terror día a día.

Muchos ayacuchanos y ayacuchanas han sufrido en carne propia las consecuencias de todos estos hechos de terrorismo. Tenemos familiares que han perdido la vida, sea de un lado o de otro. Vengo de una familia de la comunidad Vilcashuamán, en donde el año pasado recién mostraron los restos de algunos desaparecidos del año 1984. No es algo de lo que podamos alegrarnos o no.

Realmente hemos vivido años terribles. Pero nunca dejamos de tener claridad acerca de la situación que producen estos extremos que solo destruyen la vida, familias y, también, las esperanzas.

Todos tenemos que aprender para que no se repita. Aprender de todo lo que nos pasa no solo desde hace muchos años, sino lo que sucede en cada día para construir el país. Tenemos que analizar y reflexionar a profundidad qué es lo que pasó, por qué pasó. Además, si es que las condiciones han cambiado, si es que hemos aprendido como país para evitar que se repita.

Para vivir tranquilos se tiene que acabar la pobreza

Por Ricardo Márquez, presidente SNI

Estaba comenzando a tomar mi desayuno cuando vi en las noticias que había caído Abimael Guzmán. Cuando me di cuenta de que era verdad su captura, estuve tranquilo y me dije “se acabó el terrorismo”. La verdad que ni salté ni nada. Solamente dije “se acabó, no va más”. Para mí, el terrorismo se acabó en el Perú porque aquí lo que va a quedar son los narcoterroristas.

Abimael Guzmán era un personaje sanguinario, todos lo hemos vivido, nadie duda de que era una persona que creía en su error, que creía solo en él. Pero lo que ha seguido son narcoterroristas.

A él lo capturaron en 1992 y, desde ese tiempo hasta ahora, el Perú ha mejorado muchísimo, pero no lo suficiente. Hay muchas brechas, hay mucha pobreza todavía que tenemos que arreglar.

El país tiene que seguir mejorando, nosotros tenemos que reconocer que se deben solucionar los problemas de pobreza, principalmente en la sierra, selva y en los cerros. Esa es nuestra función también como empresarios, reconocer eso. Es nuestra función también en términos de sostenibilidad que significa a largo plazo.

Si queremos vivir tranquilos en el Perú, se tiene que acabar la pobreza día a día, no podemos seguir así.

La presencia de Abimael Guzmán era como un mito

Por Rocío Silva Santistevan, poeta y excongresista

Recuerdo claramente que en esa época estábamos en una situación muy difícil y en Lima se sentía definitivamente una violencia tremenda. Había una situación de pánico y la idea de la presencia de Abimael Guzmán era como un mito. Yo recuerdo que no tenía televisión y me fui a la casa de mi amiga. Nadie sabía nada. Su esposo estaba viendo un partido, yo estaba con ella en la cocina y de pronto nos llama. Vimos el cintillo en la pantalla que anunciaba la captura de Abimael Guzmán. Creo que todos recordamos lo que hicimos ese día, porque era una noticia muy importante para el Perú. La gente se comenzó a llamar por teléfono. No lo creíamos.

Al día siguiente, en una jaula y detrás de unas cortinas, la Policía Nacional mostró a Abimael Guzmán con el traje a rayas. Ahí vimos su cara y lo escuchamos vociferar. Ahí recién pude comprender que Sendero Luminoso se mantenía por una estructura jerárquica y que era posible que se derrumbe. Después nos enteramos de que era una captura rara porque no estaba Alberto Fujimori y que el GEIN había actuado por su cuenta.

Se sintió un gran alivio en la población porque sabíamos que la captura era el golpe que iba a permitir que Sendero Luminoso caiga. Finalmente es lo que pasó.