Anahí Durand: “Hay distintos grupos de poder interesados en que este gobierno fracase, y pronto”

Entrevista a la ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, quien asegura que persiste una “resaca de la segunda vuelta” que exacerba críticas contra el gabinete que ella integra.

Cambios. Según Durand, el presidente Castillo se ha comprometido a rectificar en el gabinete. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Cambios. Según Durand, el presidente Castillo se ha comprometido a rectificar en el gabinete. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Enrique  Patriau

La ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Anahí Durand, señala cuáles serán los principales ejes de su gestión. Además, ofrece su punto de vista sobre la, hasta ahora, accidentada marcha de un gobierno que todavía no llega a los dos meses. Dice que hay un interés de “grupos de poder” buscando que fracase.

El martes se instaló la Comisión Nacional de Alto Nivel para la Igualdad de Género. Usted estuvo presente. ¿Cuántas mujeres la conforman?

No tengo el número exacto, pero está la presidenta del Poder Judicial, la Fiscal de la Nación, la ministra de la Mujer, de Inclusión y, bueno, son doce miembros titulares de los cuales, lamentablemente, como en la mayoría del Estado peruano, las mujeres somos minoría.

Estamos mal en números.

Estamos mal en distintos aspectos y espacios. Justamente me reunía ahora con las alcaldesas. Estamos mal en puestos designados como en los de autoridades electas. En 1835 distritos, solo el 10% son alcaldesas. Hay avances que no se sostienen. De pronto puedes tener un gabinete con un mayor número de mujeres -no hemos llegado todavía a la paridad- y luego retrocedes. Es momento para ver cómo se pueden concretar cambios de fondo.

¿Y cómo piensa hacer eso?

Es un desafío grande, que trasciende ampliamente el mandato y el presupuesto del ministerio de la Mujer, pero que hemos asumido con mucha convicción. Desde el Ejecutivo el reto es enorme, que el presidente Castillo ha entendido y por eso se ha comprometido a rectificar. Ha dicho que este gabinete es perfectible y que va a avanzar hacia una mayor paridad.

La pregunta es cuándo avanzará hacia ello.

Hay que darle sus tiempos, ¿no? Estoy convencida de que así va a ser. Y hay otros niveles. Estamos promoviendo la participación de la mujer en otros aspectos. Yo vengo de la academia, he sido profesora en San Marcos y somos minoría ahí. Las mujeres que podemos estar en puestos de autoridad en una facultad somos pocas, o las que logramos sacar el título de doctora también somos poquísimas. También estamos trabajando porque se promulgue la ley contra el acoso político y se sancionen los casos.

Dice “hay que darle sus tiempos”, ¿cuánto es lo tolerable?

Eso se va a evaluar en torno a los resultados que vayan obteniendo los ministros. Eso lo dijo el presidente en su mensaje a la Nación y a nosotros en el gabinete.

Cuando usted asumió el cargo de ministra recibió muchas críticas. ¿Por qué aceptó?

Bueno, por todo te van a criticar, aceptes o no aceptes. Me criticaron a mí y a mi organización política porque yo soy parte de un compromiso colectivo…

En política son normales las críticas.

Así es. Pero nosotros asumimos la alianza porque vimos la disposición de trabajar por los derechos de las mujeres, desde el Estado, desde estos sectores populares. Es una oportunidad.

¿Pelear desde adentro?

Es pelear desde adentro…

¿Qué es pelear desde adentro?

Avanzar desde la gestión estatal, de la gestión pública, con un electorado y población que no comparte mayoritariamente los puntos de agenda prioritaria que podemos tener en ciertos temas, pero que a la vez tiene disposición de asumirlos. Si la evaluación hubiera sido que acá no se puede hacer nada, que mejor nos replegamos a la calle -porque hay derechos que se van a tener que seguir peleando en la calle- pues lo hubiéramos hecho así.

¿Se mantendrá en el gabinete si no hay cambios de fondo en su composición?

La evaluación es permanente…

¿Su evaluación?

Mi evaluación también. Yo siento que apenas estamos tratando de despegar. No cumplimos ni dos meses.

A usted la cuestionan porque observan incongruencias entre aceptar ser parte de este gabinete con su discurso.

Son sectores que cuestionan, ¿no?, que pueden tener relevancia en cierta prensa. Lo principal es trabajar con las mujeres, con las autoridades locales, y ahí hay mucha expectativa. Con quienes tienen cuestionamientos legítimos sobre la base del trabajo realizado y no sobre subjetividades ni intereses políticos subalternos, pues se debatirá y se verán los resultados.

Durand juró como ministra de la Mujer el último 29 de julio. Foto: Andina

¿Se puede combatir la violencia de género es un gobierno con un premier acusado de decirle a una congresista “falta que te violen”?

Estamos trabajando en eso, haciendo esfuerzos multisectoriales que se han debido llevar a cabo con mucho más énfasis. Las cifras de la violencia contra la mujer no ceden y se pueden y deben de hacer cosas. Más allá de un premier, de una autoridad u otra, lo que tenemos es un problema muy grave.

¿A quién le cree a usted? ¿A Bellido o a Chirinos?

No puedo responder eso. No se trata de lo que yo crea. Lo dije desde el minuto uno: es intolerable, no se pueden banalizar ni instrumentalizar las denuncias de este tipo.

Usted ha escuchado ambas versiones, por eso le consulto.

Eso se tiene que esclarecer en las instancias debidas. La congresista también tiene todo el derecho de hacer una denuncia penal si ella lo considera.

Si no fuera ministra, ¿me diría lo mismo? ¿O le creería de frente a la denunciante?

Cada situación tiene que ser evaluada en su contexto, en su momento. Como digo, no puede tolerarse ningún tipo de banalización ni normalizarse cualquier situación de acoso u hostigamiento.

¿Le ha pedido explicaciones a Bellido?

Lo llamé apenas salió la noticia, conversamos, y nuestro acuerdo fue ese: que se investigue y esclarezca. Tiene que investigarse, esclarecerse y de ser el caso sancionarse.

Este gobierno recibe muchas críticas. Se habla de ingobernabilidad, de indecisión, paralización. ¿Se está exagerando?

Hay una resaca de la segunda vuelta que exacerba posiciones críticas frente al gabinete, lo que dice o no el presidente y que no ha dejado asentar claramente el rumbo del gobierno, las acciones que se hacen pero que no se visibilizan. En ese sector que exacerba interesadamente esta visión de polarización y caos e inestabilidad, hay grupos de medios de comunicación que en campaña asumieron claramente una bandera política.

¿Dice que es una campaña de los medios?

No solamente, pero también. Hay distintos grupos de poder interesados en que este gobierno fracase, y pronto. De hecho, ya están pidiendo vacancia. Este es un gobierno que ha tenido una semana y media para hacer un proceso de transferencia, que ingresa en medio de una crisis económica mundial, con los precios del trigo y el maíz que suben, y sin embargo ponen esto como responsabilidad de Pedro Castillo. O lo del dólar.

La discusión de la capacidad o incapacidad del Ejecutivo afecta la gobernabilidad del mismo. Eso también es cierto.

¿Cuáles son los criterios para evaluar la capacidad o incapacidad? ¿Que no haya gente que yo conozca en el gabinete, por ejemplo? ¿De dónde vienen esas críticas? Me parece, hay críticas muy interesadas y un exacerbamiento para sobredimensionar los desaciertos y minimizar cualquier acierto.

¿Considera que hay desaciertos en el gobierno?

Pues ahorita estamos empezando. Es difícil tener una evaluación…

¿Es normal equivocarse cuando se está empezando?

Yo creo que sí, todo el mundo se equivoca cuando empieza. Estamos empezando a establecer los niveles de coordinación, de articulación. Seguro que falta afinar mucho más la coordinación intersectorial. Como digo, el interés es exacerbar y sobredimensionar determinados aspectos.

¿Le preocupa que su colega Maraví sea presunto exmiembro de Sendero Luminoso?

Eso es parte de los elementos que se han presentado interesadamente. Judicialmente no tiene impedimentos. Hay preocupación de un sector del Congreso, que seguramente se esclarecerá. En trabajo, donde se han perdido más de 3 millones de empleos, tendríamos que estar hablando de eso también.

El problema es que se nombró a un ministro con indicios de haber participado en acciones terroristas. De haberse nombrado a alguien sin esa clase de sospechas, seguramente estaríamos debatiendo políticas de empleo.

Yo creo que tenemos que empezar ya a hablar de eso. Y trabajar sobre eso.

¿Cree que se ha estigmatizado al gobierno?

Yo creo que sí, desde el primer momento, desde la segunda vuelta. Toda esta estigmatización de comunista, terrorista… la verdad se ha sobredimensionado y se ha tratado de descalificar. Hay claramente un tema de clase, de desconfianza, de desprecio por quien ha llegado, empezando por el propio presidente. Un sector no le va a perdonar que él haya asumido el gobierno.

¿Usted se siente estigmatizada?

Sigo siendo estigmatizada, por Renovación Popular… mire, la crítica política –y yo estoy en política desde los 18 años– se asume porque es parte de la disputa programática, incluso ideológica. Sin embargo, cuando se cae en lo personal, en la caricaturización, son límites que no se pueden pasar.

¿Cuál es el principal cambio en proceso en la lucha contra la violencia de género desde su cartera?

Está en proceso, pero ya hemos sentado las líneas de lo que queremos trabajar. En eso, reconozco el trabajo previo que hicieron las ministras anteriores, hubo ministras muy valiosas, pero hay temas que no se han trabajado y se han agudizado con la pandemia.

¿La violencia?

La violencia y, también, la exclusión de las mujeres, económica y social. Las más pobres entre las pobres son las mujeres, específicamente las indígenas. Hay una necesidad de cerrar brechas. Por eso, en coincidencia con el presidente y el premier, nos hemos propuesto trabajar el tema de la autonomía económica. Estamos coordinando con el MEF el programa Mujer Emprendedora para que los fondos tengan una llegada concreta. Además, estamos viendo cómo hacer para descargar el tiempo de las mujeres que se dedican al cuidado del hogar, con el Sistema Nacional de Cuidados.

¿Ha aumentado el número de desapariciones de mujeres?

Sí. Hay una preocupación. Con la pandemia, la situación se ha precarizado y muchas veces hay jóvenes que salen a buscar trabajo, sobre todo en zonas de trata… aproximadamente el 20% de estas denuncias de desaparecidas terminan en feminicidios. Con el Ministerio del Interior estamos coordinando. Hay dos temas que se cruzan: las desapariciones conectadas a casos de violencia y las conectadas a redes de trata de personas.

¿Cómo incentivar la participación de la mujer en política?

Eso me preocupa mucho y es una prioridad, por lo menos en mi gestión. Para quienes participamos desde muy jóvenes, la política es un territorio hostil.

¿Masculino?

Eminentemente masculino.

Lo ve en el gabinete, digamos.

Lo veo en el gabinete, en mi consejo de facultad, en mi partido incluso, en las organizaciones de izquierda, en los gremios, en todos lados, no nos engañemos. Entonces, frente a ese territorio hostil tienes que tener mucha convicción para permanecer en él, tienes que soportar las críticas por si participas o no participas, por si participas como cuota de género.

Debemos tener una política de afirmar la presencia de mujeres en política, desde los cimientos, desde la juventud. Hay que empoderar a las autoridades locales. Lo que ocurre con las alcaldesas es terrible. Yo ya he recibido a casi 20 de ellas y tienen graves problemas de acoso político. Si se ve a nivel de ministras y congresistas, a nivel local es mucho más terrible. Después de una gestión, las mujeres ya no quieren volver. Hay que hacer un esfuerzo nacional porque la participación política de las mujeres sea no solo promovida, también respetada.

¿Cuándo empiezan los talleres de género en el gabinete?

La primera semana de octubre, ya está programado. Será obligatorio. Y estamos tratando de sacar una norma para que sea obligatorio para todos los gabinetes que vengan.

Se han burlado de su iniciativa. ¿Ha leído?

Siempre van a criticar. Esto no es objeto de burla, lo he leído, incluso de gente que parece ser seria. Pero es muy importante y se aplica en bastantes países, por ley. Un taller así nos hace bien a todos. No daña. Al contrario.

Anahí Durand tras jurar el cargo de ministra de la Mujer y Población Vulnerables. Foto: Presidencia