Las idas y vueltas de Pedro Castillo en Palacio de Gobierno

Presidente instalado. Jefe del Estado decidió ir a la Casa de Pizarro ante advertencia de sus colaboradores cercanos sobre posibles problemas legales.

Despacho. Castillo se instaló en Palacio el lunes 2 de agosto y tuvo su primer Consejo de Ministros dos días después. Foto: difusión
Despacho. Castillo se instaló en Palacio el lunes 2 de agosto y tuvo su primer Consejo de Ministros dos días después. Foto: difusión
David Pereda

El presidente Pedro Castillo decidió despachar en Palacio de Gobierno, en el centro de Lima, luego de recibir las recomendaciones y advertencias de sus colaboradores cercanos, entre ellos la vicepresidenta Dina Boluarte y el ministro de Justicia, Aníbal Torres, según diversas fuentes allegadas al Ejecutivo.

De este modo, el jefe del Estado reculó de uno de sus anuncios del 28 de julio, cuando en su primer mensaje a la nación dijo: “Yo no gobernaré desde la Casa de Pizarro, porque creo que tenemos que romper con los símbolos coloniales para acabar con las ataduras de dominación que se han mantenido vigentes por tantos años”.

Luego de cuatro días gestionando en el departamento del distrito limeño de Breña que usó en campaña, el Gobierno comunicó que “en tanto se determina el lugar más adecuado para el traslado del despacho presidencial, el señor presidente de la República cumplirá las labores propias de su investidura en la sede de Palacio de Gobierno”.

Para esto, las críticas habían escalado. Al no despachar en Palacio, no había registro de quiénes se encontraban con el gobernante. Esa falta de transparencia generó diversas advertencias.

“Han visto la parte legal. Han tenido una conversación y allí Boluarte y la gente del área legal le han dicho: ‘no puedes estar acá hasta que se cree una nueva sede a la cual puedas ir’”, cuenta un colaborador del Ejecutivo.

“En una reunión que tuvieron, le recomendaron (a Castillo) de su propio círculo cercano, que se tenía que ir a Palacio. Boluarte dio su opinión: que no queda más remedio que ir allá. Si no se iban a crear problemas legales. Clave allí fue Aníbal Torres, que ha sido muy convincente y muy directo”, añade.

Dina Boluarte, Aníbal Torres

La idea de despachar en el Centro de Convenciones de Lima, en el distrito de San Borja, se complicó porque no estaba habilitado para recibir todo el aparato instalado en Palacio.

Desde el Congreso, además, ya surgían iniciativas contra Castillo por despachar en el departamento de Breña, sin la transparencia sobre sus reuniones.

Centro de Convenciones San Borja

Entorno

En Palacio, las primeras citas del jefe del Estado, el lunes 2 de agosto, fueron con el ministro de Economía, Pedro Francke, y el excongresista y excandidato presidencial Marco Arana, que lo respaldó en la segunda vuelta.

Luego se reunió con Auner Vásquez Cabrera, un abogado y político cajamarquino que lo apoya desde la campaña. Fue candidato de Acción Popular a la alcaldía de Tacabamba, el distrito del hoy jefe del Estado. Luego fue asesor del Gobierno Regional de Cajamarca, en la gestión de Mesías Guevara, presidente del partido de la lampa.

En Palacio, día a día, el mandatario coordina directamente con Bruno Pacheco, que ha asumido el cargo de secretario de la presidencia. Es un maestro que participó en la movilizaciones de profesores del 2017 que lideró el ahora presidente contra la política educativa del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. En la última campaña electoral, apoyó la candidatura de Castillo.

Otro colaborador recurrente del jefe del Estado en Palacio es su paisano chotano Vásquez Cabrera, según contaron a La República fuentes del Ejecutivo.

Richard Rojas, secretario de Organización del partido Perú Libre y exjefe de la campaña de Castillo, también permanece con el mandatario. Es cercano a Vladimir Cerrón, secretario general de la agrupación política, y suele aparecer al lado del mandatario en sus actividades.

Pacheco y Rojas han sido criticados por ladear al jefe del Estado, incluso cuando recibía honores propios de su investidura.

Juan Silva, hoy ministro de Transportes y Comunicaciones, ha sido otro recurrente colaborador de Castillo hasta que tuvo que asumir plenamente su cartera ministerial. Es otro profesor que respaldó las movilizaciones docentes del 2017.

En labores de comunicación participan Franco Pomalaya, Mauro Gonzales y José Luis Cristóbal, un equipo que también sigue desde la campaña.

El mensaje de Castillo del 28 de julio en el Congreso y el que dio al día siguiente en la Pampa de la Quinua, en Ayacucho, fueron escritos por el canciller Héctor Béjar, según aseguran diversas fuentes del Gobierno.

En su alocución en la explanada ayacuchana, el mandatario no se quedó solo con lo que le habían redactado, sino que siguió con un mensaje propio sobre el trabajo con otras autoridades del país, el uso de recursos naturales y que “ha llegado el momento de la gran unidad”.

“Es un detalle importante porque quiere decir que allí hay una ambivalencia sobre con qué discurso se queda. Y le resulta muy difícil que les escriban las cosas”, comenta un colaborador allegado al Ejecutivo.

También lo apoya un equipo de la Presidencia del Consejo de Ministros, con su secretario general, Luis González Norris, así como Roger Nájar y Rojas.

La familia de Castillo no vive en Palacio. Cuando llegaron a Lima se alojaron en una vivienda en San Juan de Lurigancho.

Lilia Paredes, Pedro Castillo, Familia

Apoyos

Mensajes. En los discursos del 28 de julio y de Ayacucho también participó el excanciller Manuel Rodríguez Cuadros, que colabora con el ministro Héctor Béjar, según algunas fuentes.

Por nombrar. Richar Rojas dice que evalúa un cargo para asesorar a Castillo. En prensa, asumiría Mauro Gonzales.

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