Excongresista Marco Falconí fue designado jefe de asesores en el MTC

La designación fue oficializada y aprobada por el ministro de Transportes, Juan Silva Villegas. Falconí iba a integrar la Junta Nacional de Justicia en el 2020, pero fue cuestionado por las comunicaciones telefónicas que tuvo con César Hinostroza.

Falconí acumula nueve postulaciones a diferentes cargos. Foto: difusión
Falconí acumula nueve postulaciones a diferentes cargos. Foto: difusión
LR Sur

Marco Falconí Picardo fue seleccionado como jefe del gabinete de asesores del despacho ministerial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). La oficialización de la medida fue oficializada este miércoles a través de una resolución ministerial que está firmada por el ministro de dicho sector, Juan Francisco Silva Villegas.

Falconí es un abogado arequipeño que a lo largo de su vida política ha intentado acceder a diferentes cargos públicos, por lo que ha acumulado nueve postulaciones. Así mismo, fue congresista de la República por el partido Perú Posible en el periodo 2011-2016.

El político, durante su labor como parlamentario, intentó renunciar al Congreso para postular al Gobierno Regional de Arequipa. Luego el Legislativo y el Poder Judicial no aceptaron su dimisión.

En el 2020, Falconí ganó el concurso para integrar la Junta Nacional de Justicia (JNJ), pero fue retirado debido a que se divulgó que el excongresista mantuvo comunicación con el exjuez supremo y encarcelado César Hinostroza en los años 2015 y 2017. Hay un registro de 15 llamadas telefónicas. Falconí reconoció las de 2017 y alegó que correspondían, según él, a coordinaciones para la presentación de su libro, las efectuadas en 2015 no las recordaba. A ese cuestionamiento se sumó la otorgación de un puntaje indebido.

En las últimas elecciones congresales, Falconí intentó convertirse nuevamente en parlamentario con el partido Podemos Perú, que tiene como líder a José Luna Gálvez, y que es cuestionado por formar Los Gansters de la Política, una red de corrupción investigada por infiltrarse en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), entre 2016-2018, para conseguir la inscripción partidaria de Podemos.