Martín Vizcarra era un obstáculo para planes de Antauro Humala

Ernesto Carrasco

ecarrascobe

02 Dic 2020 | 5:05 h
José Vega ocupa la secretaria y vocería general del partido por el cual es congresista. Foto: composición
José Vega ocupa la secretaria y vocería general del partido por el cual es congresista. Foto: composición

Trama. Cronología hace evidente que desde enero operadores de UPP crearon condiciones para que Antauro sea liberado y pueda ser candidato presidencial.

En los días previos a la instalación del actual Congreso de la República, fuentes de este diario aseguraron que un grupo de representantes del partido Unión por el Perú, UPP, Alexis Humala (hermano de Antauro y del expresidente O. Humala) y también el presidente de facto, Manuel Merino (Acción Popular), se reunieron en un céntrico restaurant del Centro de Lima.

Consultado telefónicamente, Alexis Humala confirmó a La República que dicho encuentro efectivamente se había dado, pero que “tan solo se acercó para saludar al electo congresista Manuel Merino”, y evitó dar más detalles. Sin embargo, trascendió que esas reuniones eran para buscar un consenso con la mira puesta en la elección de la nueva Mesa Directiva y también de la distribución de comisiones del Congreso, entre ellas la de Fiscalización. Pero también para liberar a Antauro Humala y crear las condiciones para que este se convierta en candidato presidencial. Según algunos analistas, para concretar esas pretensiones, Martín Vizcarra era incómodo desde el Ejecutivo. Había que vacarlo.

En el mencionado encuentro también estaba Jhon Saba, exasesor tanto del excontralor Edgar Alarcón y también del expresidente del Congreso Manuel Merino, alternadamente.

Esto podría explicar por qué, pese a estar investigado por enriquecimiento ilícito y peculado doloso, al excontralor que había llegado al Congreso con UPP se le dio la copresidencia de la comisión de Fiscalización. Nueve meses después fue él quien entregó los audios (caso Richard Swing) a Merino, y juntos promovieron el primer intento de vacancia contra Vizcarra. Desde esta redacción tratamos de comunicarnos con varios de estos protagonistas, pero no contestaron. No obstante, quedaba claro el rol que jugaría UPP, y en él, José Vega Antonio.

Extraviado camino

Unión por el Perú (UPP) es un partido que nació en 1994, con un enfoque ideológico de centro-izquierda, con el objetivo de restablecer la democracia en el país, y para ese propósito se enfrentó, en elecciones generales, al reeleccionista y golpista Alberto Fujimori, en 1995.

Entre los fundadores de UPP estaban figuras de la democracia peruana, Javier Pérez de Cuéllar, Daniel Estrada y José Vega Antonio, líder sindical (Federación de Empleados Bancarios del Perú). De ellos, solo queda Vega, quien ocupa la secretaria y vocería general del partido por el cual es congresista.

Pero quince años después, en 2020, esta agrupación política, de inicial raigambre y esperanzadora figura democrática, promovió persistentemente la vacancia presidencial hasta perpetrar el “golpe de Estado” contra el Ejecutivo que presidía Martín Vizcarra. El 9 de noviembre, en el segundo intento, los doce miembros de la bancada de Unión por el Perú (UPP) votaron en bloque para que se vaya Vizcarra. Es decir, en la misma línea de Fuerza Popular, cuya lideresa es Keiko Fujimori, nada menos que hija de Alberto Fujimori, rival de la agrupación que creara Vega Antonio para las presidenciales de 1995.

Libertad o golpe

Como se puede apreciar, en el actual escenario político hay dos actores vitales en los planes de Vega: Antauro Humala y Edgar Alarcón.

Humala es un exmayor del Ejército Peruano (EP), que cumple una condena de 19 años de prisión efectiva tras dirigir el “Andahuaylazo”, un movimiento sedicioso en enero de 2005 en contra del expresidente Alejandro Toledo, en el que murieron cuatro policías tratando de restituir el orden. Desde la prisión, mantiene contactos políticos y con algunos “empresarios” para lograr la libertad condicional y tentar la presidencia del país. Ahí es donde entra a tallar Alarcón, quien suele visitar a Antauro con inusual frecuencia.

Además, en junio de 2019 Antauro creó el Frente Patriótico Peruano (FPP), y en octubre de ese año se inscribió en UPP para participar en las elecciones congresales extraordinarias de 2020. Ahora parece que UPP cambiará a FPP en las elecciones generales del 2021.

No por gusto, Virgilio Acuña, candidato en las elecciones extraordinarias al Congreso 2020, confesó en enero a La República que UPP le debía el millón y medio de votos que había obtenido en esas elecciones a Antauro Humala, gracias a las regiones en las que él, se supone, tiene influencia. “¡Es impresionante, sin haber hecho campaña, sin estar libre, sin haber hablado con ningún elector! Vamos a presentar un proyecto de ley que signifique una amnistía para poder liberarlo (a Antauro Humala) y tenerlo como candidato presidencial (en 2021)”, aseguró Acuña.

Y justo en eso parecen estar.

Fechas y personajes para no olvidar

10 de setiembre 2020: Congresista Edgar Alarcón (UPP), que presidía comisión que investiga caso Richard Swing, presenta al Pleno del Congreso tres audios que implican a Martín Vizcarra.

11 de setiembre 2020: Con 65 votos a favor se acepta la moción de vacancia y se fija al 18 de ese mes para que MV vaya al Congreso. Al revelarse la trama, la vacancia no prospera.

20 de octubre de 2020: Con votos de bancadas de UPP, PP, y FA se acepta nueva moción de vacancia contra MV por casos de corrupción durante su gestión como gobernador de Moquegua.

9 de noviembre de 2020: Admitida la moción de vacancia el 2 noviembre, el 9 de ese mes, 105 congresistas destituyen a Martín Vizcarra y eligen a Manuel Merino presidente transitorio.

El futuro deseable de Unión por el Perú

Mg. Moisés K. Rojas R., sociólogo, catedrático UNMSM

Unión por el Perú (UPP) fue uno de los partidos que lideró la vacancia del expresidente Martín Vizcarra. Toda su representación congresal votó a favor de la vacancia. ¿Qué los movilizó? Hay dos razones: debilitar el Estado de derecho para viabilizar la liberación de Antauro Humala, su último aliado político, y radicalizar su comportamiento político para captar el voto de la indignación ciudadana por los políticos corruptos.

Ambas finalidades personalistas y de cálculo fracasaron. No consiguieron el indulto en el breve gobierno de Manuel Merino, y hace unos días, la Corte Superior de Justicia de Cajamarca rechazó el hábeas corpus para la liberación de Antauro. Tampoco consiguieron captar la indignación de la gente. Según la encuesta de Ipsos, el 90% de los peruanos rechazó la vacancia, y el 83% no les creyó su preocupación por la lucha contra la corrupción.

El costo político será grande para UPP. Antauro no podrá postular a la presidencia como esperaban y el partido ha perdido credibilidad. Quizás sea tiempo para que los dirigentes de UPP evalúen que hicieron con el legado de Pérez de Cuéllar, y que tan compatible es lo que representaron en los años 90, tiempos de resistencia a la dictadura fujimorista, con el autoritarismo populista de izquierda del etnocacerismo de Antauro.

Antauro Humala cumple condena de 25 años de prisión por homicidio y secuestro. Foto: difusión

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