Esparch: “Las FF. AA. saben cuál es la función que la Constitución les ha otorgado”

Enrique  Patriau

epatriau

26 Nov 2020 | 16:03 h
Equipo. Nuria Esparch desea conformar un grupo de "notables" que preparen una agenda sobre el rol que deberían desempeñar las FFAA en el futuro. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Equipo. Nuria Esparch desea conformar un grupo de "notables" que preparen una agenda sobre el rol que deberían desempeñar las FFAA en el futuro. Foto: Antonio Melgarejo / La República

Entrevista a Nuria Esparch, la primera ministra de Defensa en la historia del Perú, a una semana de haber asumido el cargo.

Nuria Esparch es la primera ministra de Defensa en la historia del Perú. A una semana de haber asumido el cargo, explica en esta entrevista cuáles considera que son los principales desafíos de su gestión. Menciona entre otros, los siguientes: la ayuda logística en las elecciones generales de abril y la lucha contra la pandemia.

Usted es la primera ministra de Defensa. ¿Cómo asume un reto así?

Las mujeres siempre hemos participado en la defensa del Perú, desde los tiempos de la independencia. El que llame la atención que una mujer asuma el cargo, es que quizás el piso no está tan parejo…

A mí no me sorprende.

Se lo agradezco, eso habla de la generación…

Le pregunto cómo asume el reto.

Claro. Lo asumo de una manera muy personal. Yo vine por primera vez a este ministerio en el año 2006, mi hijo era muy pequeñito, y ahora regreso 12 años más tarde y veo a muchísima gente comprometida con el país, incluido personal civil. Me parece un avance bien importante que cada vez más personas estén más interesadas en los temas de la defensa. Y, por otro lado, veo que las mujeres ya estamos incorporadas completamente a la carrera militar.

¿Le costó llegar al Mindef el 2006?

Muchísimo, muchísimo. Fue difícil.

Entonces, un mundo predominantemente masculino, ¿no?

Totalmente. Mi primera reunión fue con 56 oficiales en una sala más pequeña que esta y encima era la única mujer, era la jefa y estaba sentada en la cabecera de la mesa. Yo ni sabía lo que iba a pasar. Hubo un par de hostilidades, digamos, pero después pasó un tiempo y con esas mismas personas tuvimos una relación súper cordial que dura hasta hoy.

Las personas se van adaptando a los cambios.

Todos nos adaptamos, porque también uno tiene que entender que unas instituciones tienen una serie de códigos y es importante que uno respete las reglas de juego institucionales. Uno puede venir con ideas nuevas, pero siempre hay que respetar los cauces institucionales.

Vayamos a los objetivos de su gestión, que solo será de ocho meses. No hay mucho tiempo. ¿Qué va a priorizar?

Tal cual. Como gobierno de transición tenemos tareas generales, como garantizar unas elecciones democráticas y las FF. AA. despliegan un apoyo importante. Este año vamos a tener más de 16.000 locales de votación y eso significa un despliegue logístico mayor que el promedio. Lo segundo es lo vinculado al tema de la pandemia. Estamos capacitando a 10.000 militares para que se incorporen al equipo de vacunadores a nivel nacional. Eso va a permitir una vacunación más rápida. Sabemos que no es solo aplicar una inyección y ya, sino que es un tema bastante más sofisticado, entonces están entrenándose con el Minsa. Y tercero, estoy muy concentrada en la revisión presupuestal.

¿Qué le preocupa?

Como usted sabe, el tópico principal del Mindef es el mantenimiento, entrenamiento y operación. Si tenemos un presupuesto a dedicado a cosas diferentes, entonces no estamos cumpliendo con la finalidad. Me preocupa el estado del material, del entrenamiento y, por eso, estoy reuniéndome con cada una de las instituciones armadas para ver cómo reorientar el presupuesto y asegurar estos objetivos.

¿Hay déficit presupuestal o es un asunto de reorientar los recursos?

Hay proyectos importantes de largo plazo. Necesitamos reordenar el presupuesto actual y garantizar un mayor ingreso para solventarlos. Me refiero al mantenimiento de equipos que, como se sabe, no son baratos, no son cosas pequeñas. Por eso, eso implica un esfuerzo mayúsculo del Estado. Si ya hicimos el esfuerzo de comprar el material, no lo vamos a dejar caer. Yo pretendo dejarle a la próxima administración un presupuesto ordenado que sea más fácil de manejar. Y, al mismo tiempo, estoy tratando de conformar un comité consultivo ad-hoc de notables, por unos meses, que ayude a establecer una suerte de agenda sobre las decisiones que se tienen que tomar sobre el rumbo de las FF.AA. Se han ido agregando tareas, pero el rol cada vez queda menos claro.

¿Cuánto dinero adicional necesita el sector?

Es que depende de las prioridades. No es que uno asume una inversión solo para hoy, sino que hay que mantenerla en el tiempo. Es como una inversión de largo plazo.

Y cuando habla del rol de las FF. AA., ¿a qué se refiere? ¿Qué quisiera definir?

Como explicaba el presidente Sagasti, creo que cada vez más las FF. AA. han pasado de ser la fuerza bélica a entrar en el desarrollo socioeconómico del país y luego a convertirse en un soporte de la democracia. Y hoy en día en particular, además, creo que cada vez está más clara la importancia logística que tienen en el Perú. Son la primera respuesta ante cualquier evento, desde la pandemia hasta el terremoto. Los roles en las FF. AA. en la región han ido virando con los años, se han ido sofisticando, y creo que es importante que el próximo gobierno, democráticamente elegido, tome la decisión y dé una ruta.

Claro, esta no es una época de conflictos bélicos, felizmente.

Ciertamente, lo que no implica que bajemos la guardia, bajo ninguna circunstancia.

Por cierto, eso se sobreentiende. Pero quiero comprenderla bien, ¿qué desea a futuro con las FF. AA.?

Dejar una agenda de discusión para que el próximo gobierno pueda tener un menú de opciones y pueda definir el rol de las FF.AA. y establecer las reglas que considere convenientes. Por ejemplo: ¿cómo deben ser educadas? ¿O cómo deben ser los entrenamientos conjuntos? En fin, hay miles de temas en los cuales se debe tomar decisiones.

¿Cómo van las cosas en el VRAEM, ministra?

¿En qué sentido?

El 29 de octubre hubo un atentado…

Sí, efectivamente. Mire, estos meses son especiales, son meses de lluvia, pero he quedado en conversar con el ministro del Interior sobre el enfoque. Igual, las FF. AA. están en completo manejo de la situación. Ya he recibido el estado de la cuestión, digamos.

¿Ha podido confirmar si es cierto que Manuel Merino de Lama quiso poner a las FF. AA. de su lado?

Esos son temas que han quedado de lado. Hay que pasar de página. Lo que creo es que, hoy más que nunca, las FF. AA. tiene muy claro su rol constitucional y eso lo he comprobado una vez más, ahora que he vuelto al sector. Como peruana, me enorgullece. Las FF. AA. saben cuál es la función que la Constitución les ha otorgado y la cumplen fehacientemente. Las FF. AA. se portan constitucionalmente, eso es lo que le puedo decir.

¿El Congreso le dará una tregua al gobierno?

No lo sé. La palabra tregua implica una guerra, y en estos momentos no estamos para eso sino que tenemos que unir esfuerzos. Nos faltan ocho meses para llegar a 200 años de vida independiente y es una gran oportunidad para deponer intereses y buscar espacios en común. Creo que la actitud del presidente Sagasti y de la primera ministra de ir a buscar a los congresistas…

Le cambio la palabra: ¿el Congreso le dará calma al gobierno?

Yo estoy segura que sí. Tenemos objetivos comunes. Después de días difíciles, poco a poco vamos generando espacios de conversación y creo que cualquier diferencia se puede resolver con diálogo. Eso es lo que está ocurriendo.

¿Confía en el Congreso?

Confío en que el Congreso va a hacer lo mejor para el Perú, sin duda.

¿Qué podemos esperar los peruanos de este gobierno de transición? ¿Qué expectativas tiene usted?

Dejar la casa en orden. Lo que los peruanos tenemos que esperar de este gobierno es acción. Le voy a dar las palabras exactas del presidente: nada de “hay que” o “deberíamos”. No. Al contrario, acciones específicas, cuándo y cómo.

Se demoró un poco con lo de la Policía.

No es una decisión sencilla, ¿no? Ese es un tema del ministro del Interior, pero no es una decisión sencilla. Lo que le quería decir es que se necesitan acciones específicas, nada de buenos deseos.

¿Qué piensa de las manifestaciones recientes?

¿Personalmente? Bueno, yo entiendo perfectamente. Mis sobrinos han estado allí y entiendo el hartazgo, esta sensación contenida. Nos están obligando a todos a escuchar, a pensar que hay agendas múltiples, que hay muchas demandas que tienen que encontrar un lugar. Los jóvenes nos han demostrado que aquello de que no les interesaba la política era absolutamente falso, una idea preconcebida. Lo que ocurre es que su manera de acercarse a lo público es diferente de quienes pasamos los 40 o 50 años. A mí me llena de esperanza saber que en unos años, cuando yo sea una adulta muy mayor, ellos van a estar a cargo. Me da tranquilidad saber que va a haber gente fuerte a cargo de las decisiones públicas en el futuro.

Lazy loaded component

Causó sensación su admiración por Chayanne. ¿Es de siempre?

(Risas). No puedo creerlo. Bueno, desde chiquita. Tengo que confesarlo…

Pero no es confesión. No tiene nada de malo.

No, no, para nada. Estoy orgullosísima. Me gusta desde chiquita, desde que empezó a cantar. No voy a renegar de ese gusto. Sigo siendo la misma, solo que estoy ocho meses por aquí, nada más.

Newsletter Política LR

Suscríbete aquí al boletín Política La República y recibe a diario en tu correo electrónico las noticias más destacadas de los temas que marcan la agenda nacional.