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Alberto Vergara: “El señor Merino debe estar asustado, pues esto tiene posibilidades de caer”

Entrevista al analista político. Autor del libro Ciudadanos sin República, quien analiza la indignación de la población frente a la ilegalidad del Gobierno de facto.

Futuro. Alberto Vergara remarca el papel de los jóvenes en las movilizaciones para defender el Estado de derecho. Foto: La República
Futuro. Alberto Vergara remarca el papel de los jóvenes en las movilizaciones para defender el Estado de derecho. Foto: La República

El politólogo Alberto Vergara analiza, en la siguiente entrevista, la indignación de la población frente a la ilegalidad del actual régimen, que no los escucha y, por el contrario, ya comenzó a imponer la agenda de sus propios intereses. Destaca el valor de las marchas para frenarlo.

¿Por qué está agonizando la democracia peruana?

Hay que entender que esto es un proceso. Desde el punto de vista del país, es necesario entender que hay un grupo que está tratando de capturar el Estado en este momento. Pero al mismo tiempo, ese intento de captura y de secuestro es incomprensible sin años de una dinámica política e institucional que nos ha ido llevando gradualmente a este resultado penoso. Me parece igual de parcial pensar que esto es nada más que una descomposición histórica, que creer que lo que ha ocurrido en las últimas dos semanas explica la agonía de la democracia peruana. La agonía es una larga empeoría, como se decía en España, sigue la empeoría.

¿Qué te lleva a pensar que estamos en una paciente agonía de la democracia peruana?

El hecho central es que en tres años tenemos tres presidentes, una disolución de Congreso, cuatro procesos de vacancia, eso es una democracia que ya está, para decirlo en tiempos pandémicos, como una República sin oxígeno. Creo que solo con eso es evidente que tenemos una democracia en problemas. No nos desliguemos de lo que está ocurriendo ahora porque hay problemas graves. Lo primero que hay que manifestar es la solidaridad con los ciudadanos que han sido atropellados por la Policía, que han sido agredidos, ante unas marchas que han sido históricas. En el año 2000, la marcha de los cuatro suyos fue muy grande, pero estaba centralizada. Hoy, es una marcha absolutamente descentralizada, en todas las ciudades del país, en los distritos de Lima, la indignación de la gente es un clamor y creo que es francamente determinante lo que está ocurriendo. Es un fenómeno marginal, en medio de la pandemia en un país muy difícil de movilizar a la gente y despolitizado; sin embargo, la gente está saliendo, lo cual revela y agrega una dosis de ilegitimidad a este gobierno que ya tenía varias fuentes de ello.

¿Hasta dónde puede llegar esta marcha de ciudadanos sin República?

Yo creo que el señor Merino debe estar asustado porque tengo la impresión de que esto comienza a tener las posibilidades de caerse. Creo que estamos ante una marcha de dimensiones históricas y que se agrega fuentes de ilegitimidad del gobierno. Cuando terminaba de escribir el artículo para el New York Times, Ántero Flores-Áraoz era nombrado como Primer Ministro, en ese momento las fuentes de ilegitimidad para mí eran dos: un origen tumultuoso, aunque no voy a entrar en detalles porque no soy constitucionalista y no sé si era un golpe de Estado, pero sí un asalto evidentemente. El otro punto era que Flores-Áraoz obtuvo 0,04% de los votos cuando fue candidato a la Presidencia. Es decir, tenía un problema de déficit democrático en los procedimientos y en la representatividad de la gente. Solo han pasado 48 horas desde que escribí ese artículo y se agregan fuentes de ilegitimidad. Primero, aparece una agente anti Estado de derecho clarísima, lo que están intentando hacer con el procurador Soria, de sacarlo de su puesto para revertir montones de dimensiones jurídicas fundamentales. Inmediatamente pusieron en agenda la reforma de la ley universitaria y el asalto a la Sunedu, aparecen una serie de normas en pro de la minería informal para poder depredar la amazonía en paz.

Y en esta línea de representatividad, no sé, no me sale llamar presidente a Manuel Merino, que llegó al Congreso con 5.271 votos.

Así es… O piense en el señor Juan Sheput. ¿Cuántos votos obtuvo cuando fue candidato al Congreso? Estamos hablando de gente que por la vía democrática, sería imposible que llegue al poder. Y eso es lo que la gente no puede tolerar.

En tu artículo del New York Times dices que es como un asalto al Estado...

Me parece que están justo en la época en la que se está preparando el presupuesto público. Creo que no es una sorpresa para nadie y yo los veo como perros de Pavlov, salivando ante el botín. Y más bien me parece sorprendente que no veamos en parte de los empresarios peruanos, una preocupación y una postura más clara respecto de los atropellos múltiples que están ocurriendo aquí, y lo cual incluye a la parte económica.

¿Puede caer Merino? ¿De qué dependería?

Esencialmente yo creo que de dos cosas: de su propia mediocridad y de la gente en la calle. Es decir, no me sorprendería que van a cometer error tras error. Ya lo están cometiendo en esta idea de acumular ilegitimidades. Ántero Flores-Aráoz le ha respondido a monseñor Castillo como un machito bacán poniéndolo en su sitio. O sea, está pechando a la Iglesia católica. Van a pechar a la gente. El nuevo ministro de Educación dice que esto lo organiza Movadef.

Si fuera Movadef, Sendero ya ganó porque ayer las calles estaban llenecitas…

Así es. Y además, no te olvides, quienes están asesorando a Merino deben ser los mismos que le dijeron a Olaechea y a Mercedes Aráoz que la sigan. Entonces, la posibilidad de que fracasen es alta. Creo que la gente está enardecida. Difícilmente esto se va a desactivar por miedo o con una medida de este tipo. Y la población tiene que entender que la movilización forma parte del debilitamiento de este proyecto anti Estado de derecho. La gente tiene que entender que si no se moviliza, nos roban la República. Y creo que aquí hay una palabra que se nos está escapando y no estamos mencionando…

¿A qué te refieres?

Me parece que el sector empresarial está en un momento en que debería entender que si algo les conviene es o sacar a Merino o moderarlo. Pero lo que están construyendo es un escenario que va a escalar y de proporciones impredecibles. Yo diría como la canción de Bob Dylan: comienza a nadar porque si no te vas a hundir como una piedra. Y esto está llegando a un momento de magnitudes importantes. Y yo creo que aquí hay que hablar de responsabilidades de dos tipos: una es del Frente Amplio, del Frepap, una serie de partidos que han hecho posible este gobierno que estamos viviendo ahora. Ellos tienen que saber que son responsables de lo que está ocurriendo y que la gente les va a tomar cuentas. Y por lo tanto, tienen que comenzar a pensar, creo, en retractarse. O por lo menos, en posibilitar una salida a esta situación. Y la otra responsabilidad que hay que recordar es a la gente que está en este gobierno. Tienen que pensar bien que cuando esto fracasa, que es una de las posibilidades, hay mucha gente que va a ser responsable. Y pienso que esencialmente la Policía no puede comportarse de una manera brutal con la ciudadanía que está marchando en perfecta tranquilidad.

¿Hasta dónde puede llegar esta marcha? ¿Chile es una referencia? Las marchas de un año llegaron a un referéndum para cambiar la Constitución. ¿Hasta dónde puede llegar aquí?

Eso depende; a más torpezas del gobierno, más marchas. Creo que esa es la lógica en la que vamos a entrar. No sé hasta dónde puede llegar. Yo creo que es una ciudadanía harta de corrupción, harta de que no haya Estado de derecho, harta del “cuchipanda”, del “anticucho”, del arreglo bajo la mesa y lo que quiere es que la ley nos considere a todos los peruanos como iguales. Esa agenda institucional que es la que está ahí hace mucho, y cada cierto tiempo aparecen estos reclamos. Su manifestación concreta en estos momentos es el rechazo, el repudio al gobierno de Merino y de Ántero Flores-Aráoz. ¿Cuál es el mecanismo constitucional que sigue a eso? Habrá que pensarlo, habrá que idearlo, supongo que pasa por algo en el Congreso.

¿Cómo explicar a un extranjero de manera resumida lo que está pasando en el Perú? No deben entender mucho cómo es que el presidente que sacan tenía cuatro veces más aprobación que el que entra, y que la gente esté muy molesta.

Eso es lo más difícil de todo, explicar cómo no te mueres de cáncer sino de un ataque de un montón de zancudos. Trataré de explicarlo con un ejemplo: César Acuña da una entrevista una semana antes de la vacancia donde posa como estadista. Le dicen lo que tiene que decir. Arman el titular que él es el protector del modelo económico y dice que no va a apoyar ninguna vacancia, y una semana después su partido apoya la vacancia. Esa es la democracia peruana. Es impredecible. Lo importante es por qué es impredecible.

¿Por qué?

Yo tengo mi hipótesis. Una es que el señor es tan voluble, tan volátil y tan precario en términos ideológicos que no puede sostener una idea una semana. La otra es que, llegado el día de la votación el señor no controla su bancada, que son átomos independientes tratando de ver cómo se buscan el futuro, y por lo tanto, el señor Acuña no ejerce ningún liderazgo sobre ellos. Y cuando se da cuenta de que van a votar por la vacancia porque creen que con eso van a ser elegidos alcaldes o presidentes regionales el 2022, a Acuña no le queda otra que decir: pucha me sumo pues, porque voy a quedar como el pelele que no controla su bancada. Entonces, la política peruana es una política de políticos, de átomos que no tienen jefes, que no tienen electores, que no tienen ideales y, por lo tanto, es un gigantesco caos ingobernable donde la predictibilidad es cero. O piensa la magistrada Ledesma, del Tribunal Constitucional, que…

... que no habría vacancia y por eso fallaba de esa manera...

... que como los líderes de los partidos dijeron que no iba a haber vacancia ya mejor no se pronunciaba. O sea estamos locos. Es realmente no entender el sistema, que está desquiciado. No solo es un asunto de malos tratando de capturar el poder, sino que hay gente vivaz aprovechándose de ese sistema que ha perdido toda lógica.

“Es una ciudadanía esporádica, que reacciona cuando estamos al borde del abismo”

¿Son estos peruanos que marchan los ciudadanos sin República a los que aludes con mucha frecuencia?

Creo que sí. Ahí están nuestros ciudadanos sin República, es una ciudadanía espasmódica, esporádica, que reacciona cuando estamos al borde del abismo, pero ahí está y no es raro. Acuérdate en los momentos de las dos segundas vueltas cuando Keiko Fujimori parecía que iba a ganar, esta ciudadanía se organiza, sale, lo impide con las justas, y luego se vuelve a desactivar, pero es la misma ciudadanía que también se movilizó para impedir que el proyecto de Olaechea y Mercedes Aráoz triunfe. Es una ciudadanía que aparece en los momentos del indulto a Fujimori, es una ciudadanía, pero sin República que ahora está demandando la construcción de una República, de instituciones que hagan valer la igualdad ante la ley, que no prime la componenda, el clientelismo. Son unos ciudadanos sin República, no solo en el sentido de lo que añoran, sino que andan sin marco republicano, sin organizaciones, sin partidos, sin liderazgos honestos y, por lo tanto, todo lo que tienen son estos espasmos eventuales y, sin embargo, fundamentales. Porque esa es la materia prima para construir algo mejor, pero está huérfana, nuestros líderes son una desgracia y han trabajado para que nuestras instituciones sean también una desgracia. Entonces, son, efectivamente, ciudadanos sin República.

¿Qué consecuencia puede tener lo que está ocurriendo en la próxima elección? ¿Qué candidatura podría beneficiarse con lo que está pasando?

Creo que eso está abierto. Me da la impresión de que cuando el sistema menos entienda que tiene que ceder, más harás enardecer a los que quieren otro sistema. Es el momento de darse cuenta de que hay que ceder para mantener ciertas cosas.

¿En qué tiene que ceder?

En que no puede tener este gabinete. No puedes sin legitimidad o con una legitimidad tan baja. Es decir, a la arbitrariedad del origen del gobierno, el mecanismo para ponerlo en el poder del asalto, se ha agregado otra: es mentira que hayan buscado un gabinete de ancha base o algo de ese tipo. Lo han buscado de Willax. No es un gabinete de ancha base donde se pueda construir alguna legitimidad.

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