Renovación pendiente: ¿el Perú debería iniciar una discusión y cambiar la Constitución?

César  Zorrilla Flores

cesar.zorrilla@glr.pe Kyaroz17

29 Oct 2020 | 18:02 h
El Perú posee 12 constituciones a lo largo de su historia. La última es de 1993. Foto: Andina
El Perú posee 12 constituciones a lo largo de su historia. La última es de 1993. Foto: Andina

Constitucionalistas, un expresidente del Tribunal Constitucional y un abogado opinan sobre una renovación de la carta magna, a propósito de Chile, que aprobó por mayoría desechar la Constitución engendrada en la dictadura de Augusto Pinochet.

El cambio de Constitución no es un tema ajeno para el Perú. Tal como subraya el constitucionalista Luciano López, la reforma total de la carta magna fue un tema de constante discusión desde que cayó la dictadura de Alberto Fujimori, pero su reforma completa se ha dejado de lado hasta la actualidad.

Luciano López, autor de “Cuestión de (des)confianza” (2019), recuerda que, durante el gobierno de transición, Valentín Paniagua pidió a un grupo de juristas que identifiquen las reformas que requería la constitución. “Dicho informe, sin embargo, cayó en saco roto”, afirma.

Durante las siguientes elecciones, la propuesta de cambiar la Constitución estuvo presente entre los candidatos para ocupar el sillón de Pizarro. Lo hicieron Alejandro Toledo y Alan García. Con Toledo, ya como mandatario, nació la ley 27600, vigente aún, que dio facultades a la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso para que formule un proyecto de reforma total de la Constitución. No obstante, el informe aprobado en el grupo de trabajo nunca fue puesto a debate en el pleno.

“[Ollanta] Humala y [Alan] García. Los dos, en sus planes de Gobierno, planteaban la reforma total de la Constitución; gana García, pero quedo en nada. El tema constitucional quedó en el olvido”, matiza López. El hecho no varió con Ollanta Humala, en 2011. “Se habló en reiteradas oportunidades y los grupos políticos que han llegado al poder, lo han hecho haciendo esta propuesta. Lo que sucede es que, una vez en Palacio, todos se olvidaron del tema”, puntualiza López.

El último domingo, los precandidatos presidenciales Verónika Mendoza, Julio Guzmán, Yonhy Lescano, y Ollanta Humala saludaron, a través de redes sociales, los resultados del plebiscito en Chile y se mostraron a favor de replicar la discusión en el Perú.

¿Se debería cambiar la Constitución?

Óscar Urviola, expresidente del Tribunal Constitucional, estimó que la revisión de nuestro sistema constitucional tendrá que surgir por la voluntad popular, sin tener la tendencia a imitar lo sucedido en otro país, en referencia al plebiscito de Chile donde, por mayoría, se aprobó cambiar la Constitución engendrada en la dictadura de Augusto Pinochet.

“Las constituciones, en general, no están escritas en piedra (...). El derecho recoge la dinámica social, que es cambiante, y nuestro país ha cambiado mucho respecto al 93. Además, hay muchos puntos que están ya en la Constitución y son buenas", expresó a esta redacción.

“En el aspecto orgánico, nuestra Constitución debe cambiar para permitir el sistema bicameral. Ya el sistema unicameral ha demostrado sus debilidades y la precariedad para cumplir todas las labores que debe tener un Parlamento (...). Creo que hay que hacer algunas precisiones en la Constitución sobre la vacancia, ahora que en cierta forma el ejercicio de esta prerrogativa por parte del Congreso pareciera que está siendo confundida con la censura", continuó.

El constitucionalista Omar Cairo se mostró a favor de una revisión integral de la Constitución para establecer qué normas se deberían cambiar y cuáles se deben mantener. Asimismo, detalló que dicha reforma se puede efectuar a través del artículo 206 o teniendo un consenso entre todas las fuerzas políticas para lograr una Asamblea Constituyente que elabore una nueva Constitución.

En efecto, la falta de consenso nacional en la elaboración de la Constitución del 93 es cuestionada por José Saldaña, abogado de la PUCP. “En nuestro caso, se asemeja al caso chileno porque ambas constituciones fueron aprobadas como consecuencia de un golpe de estado, de gobiernos autoritarios, y también se hicieron una serie de reformas en distintas áreas que no fueron aprobadas democráticamente, y esas deficiencias constitucionales pueden y deben ser resarcidas a través de una reforma constitucional”, afirmó.

“El Perú ha vivido casi 200 años haciendo y deshaciendo constituciones. Es cierto que el modelo de la economía social de mercado es el modelo que ha permitido los casi 30 años de vigencia de la Constitución y ha reportado importantes avances económicos", sostiene Óscar Urviola. Este último punto es debatido por Luciano López: “No es tan cierto que la constitución del 93 es muy buena económicamente, sino no tendríamos una economía con el 70% de informalidad que es la que finalmente nos pasó factura con la pandemia del coronavirus”.

¿Los problemas políticos y económicos se superan cambiando constituciones?

“Ningún problema económico o político se resuelve con el cambio de constitución (...). Una constitución puede ser extraordinaria en su diseño, pero si la ciudadanía y las autoridades la ignoran, cualquier solución va a ser inalcanzable”, apunta Omar Cairo.

De igual forma, José Saldaña resalta que elaborar una constitución no tiene una “receta mágica”. “Lo que sí se puede hacer es valorar que una nueva Constitución no solo sea una nueva norma escrita sino que abarque todo un proceso constituyente. Un proceso que toma tiempo, esfuerzo y deliberación, donde diferentes actores sociales participan para formar un nuevo pacto social”, agrega.

“La Constitución es una norma básica de la comunidad política, y eso supone que estén las cosas mucho mejor, pero se necesita, de parte del Ejecutivo y de todo aquel que realice actividad pública, cumplir con los mandatos constitucionales. La reforma constitucional puede ser un primer paso, pero no la solución completa”, acentúa la constitucionalista Elena Alvites.

¿El Congreso debería hacer una reforma constitucional?

“A la luz de los resultados en la enmiendas realizadas en el último quinquenio por el Congreso, como ellos tienen un periodo de 5 años, se llevan por sus intereses de coyuntura e intereses particulares. Nos han demostrado que no van a hacer reformas neutrales ni orgánicas. Por tanto, considero que esto tiene que ser realizado por un órgano externo que planifique el Estado, por lo menos, para los próximos 100 años”, concluyó Luciano López.

Elena Alvites, no obstante, advierte que no distingue una efervescencia en la ciudadanía para renovar la carta magna, por ello, resaltó la importancia de tener un Congreso resuelto y “sin ataduras” para ponerlo a debate. “El mecanismo de reforma constitucional que debemos de seguir es el previsto en el artículo 206 de la Constitución con participación del Congreso", valoró.

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