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Un paso hacia la justicia tributaria, pero…

Por: Armando Mendoza (*)

La Republica
Columnista invitado

La propuesta que esta semana el Gobierno lanzó de un “impuesto solidario” es, en principio, algo que podría saludarse por diversas razones. Primero; porque en un momento de urgencia nacional todos debemos poner el hombro, según nuestras posibilidades. Segundo; porque es sabido que la tributación en el Perú esta profundamente sesgada en favor de una minoría privilegiada; que pese a sus elevadas rentas; no aporta como debiera.

Sin embargo, también hay que decir que las ambigüedades y vacíos en la propuesta del Gobierno preocupan y tienen que ser aclaradas. La información que se ha adelantado sugiere que; en lugar de gravar a las grandes fortunas; la propuesta buscaría gravar a los trabajadores en planilla. Es decir, a los mismos de siempre.

De ser así, el mencionado “impuesto solidario” lejos de contribuir a la equidad tributaria va a profundizar las desigualdades. Lo cierto es que el Perú las grandes rentas personales tributan muy poco. La evasión sobre el impuesto a la renta supera el 50% y es bien conocido el fenómeno de los profesionales independientes con elevados ingresos, que son disimulados bajo distintas modalidades. De igual manera abunda la figura del empresario que carga gastos personales en la contabilidad de su compañía, o el rentista de activos financieros que tributa poco o nada.

Pero, aparentemente, no sería a estos sectores a quienes el Gobierno les está poniendo la puntería, sino que se continuaría cargando de tributos a la clase media; a ese sector sufrido de profesionales que viven de su sueldo y que, en muchos casos, ahora están enfrentando recortes en sus remuneraciones e incertidumbre en su continuidad laboral. Mientras, los sectores de gran renta aparentemente seguirán siendo los intocables del sistema tributario.

Pero, además, no se entiende la intención del Gobierno de imponer una medida temporal que solo estaría recaudando un estimado de apenas S/ 300 millones. ¿Cuál es el sentido de la proporción cuando a la gran banca; que disfruta de enormes exoneraciones tributarias; el Gobierno le está otorgando un negocio por 100 veces esa cantidad a través de los S/ 30 mil millones de créditos garantizados de Reactiva Perú?. ¿Para cuándo el aporte de ese sector?.

En estos momentos difíciles para el país, todos debemos contribuir; pero el Gobierno tiene que explicar sí; más allá de su “impuesto solidario”; tiene algún plan para encarar los problemas estructurales de la tributación en el Perú. Los recursos que el país necesita urgentemente están ahí; en manos de quienes evaden y eluden impuestos; en las grandes empresas que acumulan miles de millones en deudas tributarias; en quienes medran con injustificadas exoneraciones tributarias.

Tan solo en el 2018 por fraude tributario el fisco perdió cerca de S/ 66 millones de soles; más de 200 veces lo que ahora pretende el Gobierno recaudar mediante su “impuesto solidario”, que puede tener buenas intenciones, pero que, en lugar de ser una solución, se está perfilando como un problema. Lo que necesitamos son medidas de reforma fiscal bien pensadas, de tal forma que sean quienes realmente detentan la riqueza y el poder, los que más tributen; y, en ese sentido, la propuesta del Gobierno hasta ahora deja demasiadas dudas.

(*) Economista de la PUCP.