Para la estabilidad

Mantener la cadena de pagos y la prestación de servicios.

Editorial Editorial
26 Mar 2020 | 6:27 h

Con o sin cuarentena, la estabilidad del país y de sus instituciones pasa porque se garantice la continuidad de la cadena de pagos, a nivel individual y empresarial, y que no se interrumpan los servicios, en especial el abastecimiento de alimentos.

Respecto a los pagos, el objetivo es garantizar un mínimo de liquidez de los actores económicos para que, al cumplir sus compromisos, permitan a sus contrapartes hacer lo mismo con sus obligaciones. Por eso es importante, por ejemplo, la provisión de 300 millones de soles para garantizar el flujo de créditos a las PYME con un período de gracia, de modo que puedan seguir operando y no cierren por falta de insumos o de capital humano; o que se reprogramen las deudas de las tarjetas de crédito sin moras para que sus titulares tengan menos apremios y destinen los excedentes. En un esquema general, el propósito es que, en la medida de lo posible, no se interrumpa el pago de salarios, bonificaciones, jubilaciones e instrumentos financieros.

Respecto a los servicios, es preciso garantizar que continúe la prestación del agua potable, luz y telefonía. Ya se ha anunciado que el recibo de agua correspondiente al mes de marzo será fraccionado en 12 meses para las familias y las empresas. Sobre los de telefonía e Internet el Ministerio de Transportes y Comunicaciones ha adelantado que no serán suspendidos por falta de pago mientras dure el Estado de Emergencia y que los servicios de telecomunicaciones también serían fraccionados en 12 meses. Sobre los recibos de energía eléctrica aún no se tiene una decisión.

Uno de los servicios más esenciales es el transporte, porque de él depende especialmente el abastecimiento. Por ejemplo, se ha detectado la caída del volumen de ingresos de alimentos al Gran Mercado Mayorista de Lima, que en algún caso puede deberse a que una parte de la población tiene stock en reserva, a pesar de lo cual estamos en la obligación de fijarnos si el problema reside en las tarifas de carga, precio del combustible o escasez en el punto de origen. En esa dirección se ha sugerido suspender por algunas semanas el pago de los peajes, por ejemplo.

Los elementos macro que serán diseñados en el programa de incentivos para reactivar la economía, para lo cual el Ejecutivo solicitará facultades legislativas al Congreso, no deben ignorar los efectos micro de decisiones que, importando menos recursos que las grandes exoneraciones, facilitarán la vida de la gente en una emergencia económica que se extenderá por varios meses.