Tontos con poder e iniciativa

Alcaldes que no saben lo que pueden o no pueden hacer.

Augusto Álvarez Rodrich.
18 Mar 2020 | 4:22 h

Peor que un tonto es un tonto con iniciativa y, es más grave si este tiene poder, como se constata en estos días en el entusiasmo de autoridades que demuestran gran desconocimiento del alcance de sus prerrogativas y enredan la lucha contra el coronavirus.

Uno es un viejo conocido del exceso, Elmer Cáceres, quien tiene poca capacidad de comprensión de lo que oye. “Vamos a cumplir fielmente el decreto supremo emanado por el presidente de la república: hoy a las 23:59 se va a dar el toque de queda, asumiendo la responsabilidad con las fuerzas armadas”, dijo el gobernador de Arequipa.

Cáceres no es el único entusiasta del toque de queda, pues el alcalde de San Luis, David Rojas, lo demostró, también, cuando lo propuso el comisario del distrito delante suyo, aunque luego reculó al percatarse que un municipio no puede tomar esas decisiones.

A su vez, el alcalde de La Molina, Álvaro Paz de la Barra, dispuso el insólito cierre de las ‘fronteras’ del distrito para prevenir a sus habitantes del contagio del coronavirus, justificándose con que “nosotros tenemos autonomía municipal sobre nuestra jurisdicción, acá no hay nada inconstitucional, es momento de sobrevivir”, pero más insólito es que el premier Vicente Zevallos prácticamente lo apapachara: “Quizás hay un exceso de buena voluntad”.

Pero el alcalde con el summa cum laude del que cree que puede hacer lo que le da la gana es el de San Isidro, Augusto Cáceres, quien se opone de un modo majadero y arbitrario a permitir el pase en el puente de la amistad que une a Miraflores con el distrito que gobierna a su regalado gusto, con actitud del que cree que el municipio es su chacra.

Si este tipo de iniciativas inconstitucionales y lamentables no son detenidas, la imaginación tendrá rienda suelta por todo el país y este acabará más caótico que ahora, con autoridades que no conocen lo que pueden hacer ni se preocupan por aprender.

Estas son solo algunas expresiones grotescas por parte de autoridades que, en todo el país, rompen la ley y el sentido común, que hacen de la ignorancia de la constitución su emblema, del oportunismo su bandera, y que confirman que, peor que un tonto es un tonto con iniciativa y, más grave aún, si este tiene mucho poder.