Los locos Fujiadams

“El espectáculo del fujimorismo dividido y odiándose ha vuelto en todo su esplendor”.

Maritza Espinoza
11 Mar 2020 | 5:45 h

Cuando creía que ya nada podía sorprenderme, me encuentro con que, en redes sociales, se ha desatado un activismo a muerte contra Keiko Fujimori. Y no de parte de los “nakers” de siempre, sino uno de pura raigambre fujimorista, cuyo principal objetivo es buscar, de nuevo, la libertad de Alberto Fujimori y, de paso, despotricar de la ex lideresa de Fuerza Popular.

¿Quién está detrás? No hay que ser adivino. Sobre todo, porque los ataques a Keiko arreciaron apenas se inició el proceso contra Kenji Fujimori por los mamanivideos y la compra de votos en pro del indulto.

El espectáculo del fujimorismo dividido y odiándose a muerte ha vuelto en todo su esplendor. Atrás quedó la tregua padre-hija tras el ingreso de Keiko a prisión. Atrás, la utopía de la reunificación. Atrás, las cartas que parecían más una negociación política que un gesto de afecto, como aquella de papi cuando, sin mucho disimulo, escribió: “En la familia Fujimori nunca es tarde para volver a empezar… Eso sí, es indispensable renovar en todo sentido”.

Lo cierto es que el silencio de Kenji terminó y que, por un tiempo, abandonará su vida entre huevos y frutas para usar su proceso judicial como plataforma de relanzamiento de su proyecto político, Cambio 21, que quedó trunco justo cuando había logrado la libertad de su padre durante el pepekeísmo.

Hasta donde se sabe, el patriarca respalda el proyecto político del hijo. Total, él fue quien lo empujó a meter los pies en el fango para lograr su excarcelación. Claro que, tratándose de Alberto Kenja, nada es seguro. ¿Se la jugará por el hijo en problemas y dudoso futuro político o por la hija que, mal que bien, tiene un partido en funciones y bankada? Lo sabremos cuando el 2021 esté un poco más cerca.