Lazy loaded image

Caso Gasoducto: codinomes confirmados y el origen de la salida de GyM

Rodney Carvalho, exgerente del consorcio del Gasoducto Sur Peruano, que lideraba Odebrecht, declaró ante los fiscales del caso Lava Jato.

Política LR
10 Mar 2020 | 14:11 h

Las sombras en el caso Gasoducto se van aclarando. Ahora, desde Brasil, el exgerente de Odebrecht para este proyecto, Rodney Carvalho, ha confirmado varias de las sospechas de la Fiscalía.

La República pudo conocer, desde la ciudad de Curitiba, en donde el Equipo Especial interrogó al exjecutivo de Odebrecht, que este confirmó los codinomes que habrían sido receptores de dinero en calidad de coimas por el megaproyecto energético.

PUEDES VER La confesión de los Graña se contradice con la de Barata

En junio del 2019, un reportaje del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación -ICIJ, por sus siglas en inglés—, en el cual participó el medio peruano Convoca.pe, reveló archivos de la División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, mejor conocida como la ‘Caja 2’, el área de los sobornos, vinculados al Gasoducto Sur Peruano.

En total se registraban 17 movimientos relacionados con la adjudicación de la megaobra energética, transacciones que ascendieron a un total de 3 millones 70 mil dólares.

Es preciso subrayar que Odebrecht, hasta antes de la aparición y difusión de esta información, había negado en todo momento actos de corrupción vinculados al Gasoducto.

Los movimientos financieros estaban relacionados, a su vez, a diez codinomes, que fueron receptores de pagos de entre 20 mil y 700 mil dólares.

PUEDES VER Exministro Merino a Odebrecht y GyM: “¿Cómo quieren la licitación?”

“Disco”, “Princesa”, “Gaza”, “Magali”, “French”, “Novatos”, “Sorte”, “Martelo”, “Japa” y “Magneto” son los codinomes que, según el reportaje de ICIJ, figuran en la lista de destinatarios en los archivos de la ‘Caja 2’ de Odebrecht, en el contexto del Gasoducto.

Otra información de relevancia para la Fiscalía entregada por Carvalho fue el detalle de la modalidad como se hicieron efectivos los pagos a funcionarios peruanos para conseguir la adjudicación del Gasoducto Sur Peruano.

Lo que se sabía, sin embargo, es que el sistema de Odebrecht para proceder con la cancelación de sobornos era el mismo que utilizaba la compañía en su país, es decir, ocultaba el rastro del dinero destinado a funcionarios venables a través de sociedades offshore establecidas en paraísos fiscales o por medio de empresas fachadas.

Graña y Montero

La declaración de Rodney Carvalho de este martes también abordó el tema de la empresa peruana Graña y Montero, que participó con Odebrecht en el consorcio que se llevó la adjudicación del Gasoducto Sur Peruano.

PUEDES VER Gasoducto, crónica de una megaobra fallida y arbitrajes en el CIADI

Vale indicar, sin embargo, que Graña y Montero no estuvo desde el inicio en el proyecto.

Según los exrepresentantes de la firma, José Graña Miro Quesada y Hernando Graña Acuña, ambos ahora colaboradores de la Fiscalía, la ex primera dama Nadine Heredia, se habría opuesto a su participación en el consorcio con Odebrecht.

PUEDES VER José y Hernando Graña: “(Empresa Española) Enagás sí tenía conocimiento”

Fue recién en el 2015 que Graña y Montero pudo unirse a Odebrecht y Enagás en el consorcio del Gasoducto Sur Peruano para llevar a cabo la obra.

Según la declaración de José Graña Miro Quesada, a la que La República tuvo acceso, Jorge Barata había indicado que Nadine Heredia prohibió la participación de Graña y Montero.

El motivo habría sido la cobertura crítica de El Comercio hacia la gestión del expresidente Ollanta Humala.

Ahora, según un reportaje de Panorama, la constructora Odebrecht habría pedido más 38 millones de dólares a Graña y Montero para que reincorporen a la firma peruana en el consorcio del Gasoducto Sur Peruano.

El reportaje del medio citado, vale indicar, se basa en las declaraciones de José Graña Miro Quesada a la Fiscalía.

Así, se supo que el exrepresentante de la constructora nacional entregó a la fiscal Geovana Mori, del Equipo Especial Lava Jato, documentos con pagos no contabilizados a Odebrecht que serían el rastro de la reincorporación de Graña y Montero al consorcio.