Martha Chavez no es muy fotogénica

El anuncio de un fujimorismo aún más bruto y achorado.

Augusto Álvarez Rodrich.
29 Feb 2020 | 6:02 h

Por si alguien aún tenía duda, aunque sin fundamento, la reincidente congresista Martha Chávez ratificó ayer, en la entrega de credenciales a los flamantes legisladores, que el fujimorismo mantendrá invicta su vocación por el error en el nuevo congreso.

“Tenemos que cambiar la actitud, los modos irracionales terminaron, quien quiere mantenerse en ese tono, tiene las puertas abiertas; acá estamos para trabajar por el Perú”, dijo hace poco Luis Galarreta, en quien Keiko Fujimori ha delegado la dirección del partido mientras ella está en la cárcel.

Pero como si con ella no fuera la cosa, ayer se mandó un desplante huachafo y grosero al no querer tomarse una foto con quienes estaban en el estrado, incluyendo el presidente Martín Vizcarra, con una explicación que no solo recuerda su estilacho de chofer de combi de los noventa, sino la prepotencia insolente de los ‘mototaxistas’ que se fueron a su casa el 30 de setiembre.

“No es ningún desplante, desplante es no ir en el sur donde hay desastres y está sufriendo la gente, y acá ha perdido tres horas, el presidente tiene cosas más importantes que hacer, fotitos no va a haber”, dijo Chávez sobre su decisión, aunque su colega Daniel Urresti dio una explicación más concreta: “Parece que es porque no es fotogénica”.

Con más sangre en el ojo que seso e inteligencia, Chávez anuncia la continuación de la actitud obstaculizadora y las intervenciones de alcantarilla que hundieron a Fuerza Popular y que llevaron al fujimorismo al despeñadero en donde está ahora.

Chávez vuelve al congreso con la actitud de lo peor del fujimorismo de los noventa –donde ella fue figura emblemática– y lo más disonante de los últimos tres años, como Karina Beteta o Héctor Becerril o Lourdes Alcorta.

Eso es, además, lo que hoy no quiere la ciudadanía del congreso. Según Ipsos, 74% espera de este una actitud dialogante y conciliadora con el gobierno, mientras solo 20% quiere verlo en modo confrontación, que es como se lo pasó el fujimorismo entre 2016 y 2019.

Mientras Keiko Fujimori reclama dirigir FP desde la cárcel, y su delegado Luis Galarreta pide dejar los modos irracionales, Martha Chávez muestra al fujimorismo más bruto y achorado que nunca. Acabarán peor que ahora.