Fiscales en la corrupción. Por el esquema de Los Patrones de Ucayali, la organización criminal presenta similitudes con la banda de Los Cuellos Blancos del Puerto. Foto: La República.

Los Patrones de Ucayali: las operaciones de la banda que vendía plazas de fiscales

Cobraban entre 12 y 20 mil soles para nombrar fiscales y asistentes. Así operaba la banda que lideraría el presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Ucayali.

Política LR
20 Feb 2020 | 10:20 h

Fue, mientras duró, un negocio redondo que podía dejar, por “transacción”, al menos 6 mil soles. Sin embargo, una orden de la Segunda Fiscalía Suprema Transitoria Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos, terminó con su “gallina de huevos de oro”.

El pasado 18 de febrero, efectivos de la División de Investigación de delitos de Alta Complejidad (Diviac) de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público, detuvieron a Luis Alberto Jara Ramírez, presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Ucayali y sindicado como líder de la organización criminal Los Patrones de Ucayali.

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La banda delictiva, según las investigaciones, vendía plazas de fiscales y de asistentes en la jurisdicción fiscal de Ucayali, la cual, convenientemente, era dirigida por Jara Ramírez.

Por su red de corrupción, el caso guarda similitudes con el de la organización criminal Los Cuellos Blancos del Puerto, debido a la cantidad de implicados y el esquema de sus operaciones.

Otros integrantes de su junta, y también sospechosos de integrar la pandilla criminal, son el fiscal adjunto Juan Carlos Astete y las asistentes Jinna Priscilia Panduro, Maylen Lane Tenazoa Ruiz y Anita Aliaga Tafur.

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Millonaria tarifa

A cambio de grandes sumas de dinero, Los Patrones de Ucayali se dedicaban a colocar en plazas de fiscales y de asistentes a cuantos pudieran pagar sus elevados precios.

Así lo determinaron las pesquisas del Ministerio Público que sirvieron como argumentos suficientes para que la fiscal suprema Bersabeth Revilla dispusiera la intervención de la organización criminal.

De este modo, aprovechando las convocatorias de la Fiscalía de la Nación y del Ministerio Público de Ucayali, con una “tarifa” de 5 mil soles para conseguir el puesto de asistente administrativo; 10 mil para asumir como asistente de función fiscal; 12 mil para llegar a ser fiscal adjunto y 20 mil para conseguir la plaza de fiscal provincial, Los Patrones de Ucayali llevaron a cabo sus fechorías.

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El modus operandi

¿Cómo operaban Los Patrones de Ucayali? La República pudo conocer, a través de algunos casos que están en investigación, la estrategia de la organización criminal que lideraría el fiscal superior Luis Alberto Jara Ramírez.

El primero es el caso particular de Kely Paitán Cano, asistente en el Ministerio Público de Ucayali, quien habría pagado en enero de 2019 6 mil soles para mantenerse en su puesto.

El cobro habría sido ordenado por Jara Ramírez y ejecutado a través de las asistentes Maileny Tenazoa y Jinna Panduro, quienes se encuentran detenidas por su implicación en el esquema de la banda delictiva.

Paitán Cano, no obstante hacer el pago, no habría obtenido lo que buscaba. Por ello, comunicó a Jara Ramírez, a través de sus emisarias, que tenía grabaciones de los diálogos con el supuesto líder de Los Patrones de Ucayali, además de conversaciones de WhatsApp.

Ante esta “contraofensiva” de la supuesta estafada, la banda delictiva habría dispuesto la devolución de los 6 mil soles el 25 de febrero del año pasado. Y, como de regalo, Paitán Cano fue promovida como fiscal.

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Mediante oficio — N° 001289-2019-MP-FN—, del 21 de mayo del 2019, el fiscal Luis Alberto Jara Ramírez, recomendó a la Fiscalía de la Nación, a cargo de la fiscal Zoraida Ávalos, a la entonces asistente Kely Paitán Cano para ocupar la plaza de fiscal adjunta provincial provisional.

Pieza clave en el esquema de Los Patrones de Ucayali, de acuerdo a las fuentes de este diario, era la esposa del fiscal Jara Ramírez: Nora Jacqueline Marengo Farfán.

Ella, según las investigaciones, habría sido la encargada de los trámites en Lima para los nombramientos de los “compradores” de las plazas de fiscales y asistentes en el Ministerio Público en Ucayali.

Nombramientos a la orden

Más allá del caso particular de Paitán Cano, otros presuntas compras de plazas de fiscal son materia de investigación de las autoridades.

Por ejemplo, el caso de Juan Carlos Gómez Gonzáles, fiscal adjunto provisional de prevención del delito.

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Gómez Gonzáles habría ingresado al Ministerio Público en julio de 2018. En diciembre de ese año, renunció. No obstante, para noviembre del 2019, estaba de vuelta en la Fiscalía. Se sospecha que habría pagado directamente al detenido fiscal Jara Rodríguez, la elevada suma de 12 mil soles.

Sobre el presunto líder de Los Patrones de Ucayali recaen también otras imputaciones, como el presunto cobro a las asistentes Mónica Portal Taba de Shimabuko y a Mercedes Amasifuén Vela, a quienes se les habría pedido dinero para que sean nombradas fiscales adjuntas provinciales.

Otro caso es el presunto cobro de 6 mil soles que, a pedido del fiscal Jara Rodríguez, hizo la asistente Jinna Panduro a Lucero Vásquez Soplín.

El hecho habría ocurrido a finales e diciembre de 2018. El cobro era para que Vásquez Soplín continuara ocupando su plaza de asistente. Sin embargo, se sospecha que la mujer no habría aceptado la propuesta. Por ello, su contrato no obtuvo renovación para este año.

También se sospecha que Carolina Cabrera Barboza, quien fue cesada del Ministerio Público en marzo de 2019, habría rechazado la proposición de obtener una plaza fija en la Fiscalía a cambio de 6 mil soles.

Y en el caso de Kevin Barbarán Linares, se sospecha también que el fiscal superior Jara Rodríguez, la habría pedido una suma alta de dinero para ser contratado como asistente en la Fiscalía. Esto, finalmente ocurrió el año pasado, cuando el sindicado ingresó a laborar en el Ministerio Público.