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Gasoducto: La táctica de la “mecida” ya fue

Humberto Campodónico
19 Feb 2020 | 7:04 h

Ya nos hemos ocupado del gasoducto y las acusaciones de corrupción: se debe investigar y sancionar a los responsables. También hemos dicho que el gasoducto debe llevarse adelante por su conveniencia al país. Pero ahora han aparecido críticas al gasoducto mismo: no hay reservas ni demanda. No sirve para el país, etc. En síntesis, es un inservible “elefante blanco”. ¿Es eso cierto? Veamos.

Las reservas del gasoducto provienen del Lote 58 en Camisea, de la estatal china CNPC. En el Libro de Reservas del 2016 del Ministerio de Energía se dijo que había 3.48 TCF de reservas (1). Pero en el 2017 hay cero (0) reservas.

¿Desaparecieron? No. Las reservas, para ser tales, deben poder “comercializarse” en los siguientes 5 años. Pero como el gasoducto “está parado” pasan a ser “recursos contingentes” (RC). En el Libro del 2017, esos RC suman 3.478 TCF (página 32), la misma cantidad que aparecía como reserva probada en el 2016. Apenas el gasoducto “reviva” serán otra vez reservas.

A eso hay que añadirle un (1) TCF del Lote 88, comprometido por el Consorcio Camisea. Eso nos da 4,5 TCF, lo que satisface una demanda de 620 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd) por 20 años, la misma cantidad que hoy exporta el Lote 56 a muy bajos precios. Conclusión: sí hay gas en el Lote 58, en el 88 y en el 56. El mercado interno tiene que ser la prioridad de cualquier gobierno que respete a su pueblo.

Ahora la demanda. Se necesitan 500 mmpcd de consumo para que el gasoducto esté en equilibrio y se dice que el Sur no demanda ni 300 mmpcd. Falso. Las centrales nuevas de Ilo y Mollendo, de 700 MW cada una, consumirán ambas 336 mmpcd. Si se suman las 3 centrales de Engie: Ilo31 de 500MW y 2 más pequeñas (Ilo1 e Ilo21) de 200 MW tenemos 168 mmpcd más. Ese consumo no será inmediato, pero será.

Luego vienen Cementos Yura, Cachimayo y Cementos Sur (40 mmpcd). Le sigue la demanda de GNV en toda la MACROSUR por 35 mmpcd (la mitad que en Lima), la demanda industrial y la masificación domiciliaria (30 mmpcd). Y si sumamos la petroquímica habría 300 mmpcd más. ¿No hay demanda?

Lo que no se dice: si para el 2023 no llega el gas al sur, el aumento de la demanda de energía hará que las centrales de la zona tengan que utilizar diésel (ver zonas rojas en el gráfico), más contaminante y más caro, como lo dice el COES, lo que subirá las tarifas eléctricas, beneficiando a las hidroeléctricas y a las centrales que usan gas en Chilca. Entonces ya conocemos a perdedores y ganadores si no hay gasoducto (2).

La falta de gas en el sur hace menos rentables los proyectos industriales, haciendo que se prefiera invertir en Lima como lo dice con entereza el empresario arequipeño Reynaldo Roberts (3). ¿Se quiere acentuar el centralismo limeño? Si no hay cambios anticipatorios, los problemas sociales se agravarán. Nomás vean Chile.

El Perú debe priorizar el interés público y no el privado. El gasoducto es la autopista de la energía para el siglo XXI, así como la Red Dorsal de fibra óptica (Internet) debe ser la autopista que lleve las tecnologías de la información a millones de peruanos (obra bloqueada hace 3 años).

El gasoducto no es un elefante blanco, pero hay muchos que quieren liquidarlo. La lucha contra la corrupción de Odebrecht no implica “tirar al niño con el agua sucia de la bañera”. Se deben discutir abiertamente estos temas, priorizando el desarrollo del Perú, pero no es eso lo que hace el gobierno, que no ha sabido manejar el tema gasoducto y donde una facción ha querido, a hurtadillas, pasarle la papa caliente al próximo. Esa táctica ya fue. La solución no la puede dar ya este gobierno. Está en la agenda hacia el 2021.

1) Ver http://www.Minem.Gob.Pe/_publicasector.Php?Idsector=5

2) Ver quienes ganan en http://www.Cristaldemira.Com/articulos.Php?Id=2644

3) Reynaldo roberts, https://peru21.Pe/opinion/centralismo-origen-de-casi-todos-los-males-del-peru-noticia/