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Sin palabras

El exalcalde Luis Castañeda entró a prisión luego de años en los que negó haber incurrido en actos de corrupción. En los que calló insistentemente sobre lo que hizo.

Editorial Editorial
16 Feb 2020 | 5:39 h

Finalmente, tras años de cuestionamientos y denuncias judiciales y periodísticas, de dudas sobre su honorabilidad y negativas de su parte, Luis Castañeda Lossio, quien ejerció la alcaldía de Lima en tres oportunidades, se encuentra en prisión. La jueza María Álvarez Camacho ha dictado para él 24 meses de internamiento preventivo en base a una serie de argumentos.

Uno de ellos es que, si bien tiene arraigo familiar, podría obstaculizar el proceso que se le sigue por, supuestamente, haber recibido 480 mil dólares de la empresa brasileña OAS y 100 mil de Odebrecht para su campaña al municipio de Lima en el 2014. A cambio, el exburgomaestre habría favorecido a ambas compañías con proyectos a cargo del municipio limeño.

En el caso de OAS, lo acordado habría sido paralizar el proyecto Río Verde, iniciado en la gestión de la exalcaldesa Susana Villarán, para más bien dar paso a la construcción del bypass de la avenida 28 de Julio del Centro de Lima en el 2015. Si hacemos memoria, ya en ese momento surgieron dudas y sospechas por la extraña decisión de llevar adelante esa obra.

Castañeda, sin duda, ha sido un personaje relevante en la política peruana reciente. Fue presidente ejecutivo del Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS) entre 1990 y 1996, donde tuvo un desempeño que le fue reconocido. Posteriormente, se lanzó a la Presidencia de la República en dos oportunidades, en las elecciones del 2000 y el 2011, sin mayor fortuna.

Sí tuvo éxito electoral como alcalde. Fue elegido con cierta holgura el 17 de noviembre del 2002 (39% de los votos) y reelegido en 19 de noviembre del 2006, con más holgura todavía (47% de la votación). En el 2014 volvió a ganar el municipio capitalino, con más del 50% de los votos, por lo que parecía destinado a ser un alcalde exitoso, eficaz, recordado por sus obras.

Pero ya desde el 2010 comenzó a ser cuestionado por hechos acaecidos durante su gestión. El más notable fue el ‘caso Comunicore’, que aludía a una empresa que parientes suyos formaron para comprar una deuda que tenía el municipio que él dirigía. Con el paso de los años, además, el exalcalde sacó a relucir una vena sumamente conservadora, en términos sociales y políticos.

Ahora Castañeda se encuentra en el penal Castro Castro y corre el riesgo de purgar hasta 25 años de prisión. Al mirar para atrás, su historia política se ve enrevesada, tumultuosa, exitosa en no pocos momentos, y marcada por la corrupción y por la soberbia. Ha pasado de ser un personaje políticamente ‘mudo’ a alguien que se ha quedado sin palabras frente al peso de las acusaciones.