¿Dónde está Jonás?

Es tiempo de dejar de ver al Frepap como un objeto de estudio. Es menester pedirle definiciones políticas y que aclare quién ejerce realmente su liderazgo.

Editorial Editorial
11 Feb 2020 | 5:49 h

Tras la sorpresa –sobre todo urbana y clasemediera– ocasionada por la votación que obtuvo el Frente Popular Agrícola del Perú (Frepap) en las elecciones del pasado 26 de enero, resulta fundamental ahora pedirle, desde la sociedad civil y el sistema político, definiciones a esta agrupación. Contar con quince parlamentarios electos la convierte hoy en un actor relevante.

Eso pasa, primero, por aclarar dónde se encuentra Jonás Ataucusi, el hijo de Ezequiel Ataucusi, en quien cayó la sucesión del liderazgo de la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU). En la medida que esta es la congregación que da origen al movimiento político que la representa, su irrupción en la escena pública es de suma importancia.

Su propia hermana Raquel Ataucusi, que no postuló por el Frepap sino por Podemos Perú, ha presentado a la Policía una denuncia por su presunta desaparición y ha declarado a este diario que no lo ve desde el año 2015. Esta versión no coincide con la que señala que Jonás habría gestionado su nuevo DNI en el local del Reniec de Chorrillos en mayo del 2019.

Según ya informamos el día 9/1/2020, hay al menos tres grupos en pugna entre los israelitas. Tal división al interior no permite ver la luz en medio del monte de especulaciones sobre ellos. Tampoco prestar más atención a algunas de sus propuestas, como la elección de los miembros del Tribunal Constitucional por concurso público, o la libre desafiliación de las AFP.

María Teresa Céspedes, quien postuló por la agrupación, expuso de manera articulada algunas de estas ideas en el debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones. Pero tras la notable performance electoral del Frepap, ha aparecido como vocero Wilmer Cayllahua, quien no parece tener un discurso consistente y acumula denuncias por supuesta violencia familiar.

Un partido con fuerte presencia parlamentaria tiene que hacer política en serio y además precisar cuál será su norte político. Debe, a la vez, aclarar qué posición tiene frente al tema ambiental, ya que también ha sido criticado por promover la deforestación en la Amazonía. Según ha reportado el antropólogo Carlos Herz, desde 2019 habría deforestado 2.500 hectáreas.

También es menester que precise sus políticas frente al narcotráfico, a la reforma política, a la educación con enfoque de género. Hasta ahora se ha mostrado contradictorio, con discursos varios. Mientras, Jonás Ataucusi no aparece, y no queda claro quién tendrá el timón político en un período donde valen más las acciones que las oraciones, y las realidades que las profecías.