Odebrecht: ¡A por los corruptos!

09 Feb 2020 | 11:34 h
Claudia Cisneros columna

“Para desgracia de los corruptos, lo que pasa en CIADI, queda en CIADI y no afecta la marcha de los casos Lava Jato”

Se siente una perturbación en la matrix. Las fuerzas corruptas se han recompuesto para atacar al unísono a los fiscales Lava Jato. Se huele el miedo. Buscan que el acuerdo de colaboración eficaz con Odebrecht aborte.

Buscan el colapso de las investigaciones contra los poderosos que ensuciaron su nombre, sus carreras y sus vidas el día que se les aguó la mano con Odebrecht. El día que le dijeron “sí”, con ímpetu de novia, al dólar sucio, a la plata que −en célebre desprendimiento de inusual honestidad acuñó un día García− “llega sola”. Creen haber encontrado la tormenta perfecta para tumbarse la investigación: la demanda internacional que Odebrecht acaba de plantearle al Perú por US$ 1.200 millones. Pero que todos los peruanos estemos indignados con que la mais grande empresa coimera de Latinoamérica tenga el desparpajo de pretender cobrarle al país que fue centro de sus operaciones regionales de alta corrupción, no significa que somos tan estúpidos para creerles a los procesados y sus aliados.

Con la demanda ante el CIADI, Odebrecht pretende presionar para sacarle algo de plata al Estado peruano, pero el gobierno la tiene clara: no negociará un centavo con los pérfidos empresarios. No solo porque sería inmoral sino porque el Perú tiene todo a su favor en la demanda: 1) El contrato del gasoducto sur fue justificadamente cancelado por PPK porque Odebrecht no pudo seguir recolectando fondos para acabarlo tras los destapes de su calaña. 2) La confesión de culpabilidad por corrupción por parte de Odebrecht le da al CIADI la opción de abstenerse o en ultimo caso, de no darle la razón. 3) El Estado peruano ha ganado 14 de las 17 controversias internacionales en CIADI. Y en los tres que no ganó solo debió pagar 10% de lo solicitado por una empresa en dos de los casos, y 50% en el tercero (https://bit.ly/2UxLzqV).

Tampoco es cierto, como aducen los corruptodefensores, que los fiscales solo se hayan ocupado de Keiko. Eso es tan falso como la heroicidad de Alan. Contemos el poder concentrado de los ídolos de barro caídos gracias a Vela y Pérez y es fácil ver por qué hay tal campaña en contra de los fiscales: PPK en arresto domiciliario, Toledo en prisión en EEUU (aguardando extradición), Humala en etapa de control de acusación previa a juicio oral, Keiko con prisión preventiva (por obstruccionista y hallazgo de nuevos elementos), Villarán en prisión preventiva, Castañeda va llegando, caso García avanzando (en ausencia como muestra de nuestro desprecio a la corrupción y evasión colosal). Ellos, sus defensores y Odebrecht son los enemigos del Perú.

Mientras Odebrecht sigue intentando boicotear el acceso del Perú a los servidores My Web Day y Drousys, donde están los decisivos archivos de las transferencias de dinero mediante recursos legales interpuestos en Suiza (donde está la empresa Safe Host que los administra), los fiscales Vela y Pérez tienen una concentración de fuerzas oscuras que batallar con exiguos recursos y constantes ataques.

Para desgracia de los corruptos, lo que pasa en CIADI, queda en CIADI y no afecta la marcha de los casos Lava Jato. Odebrecht tiene hasta este marzo para cumplir con el acuerdo y cantar todo lo que sabe, y entregar todo lo que tiene o serán procesados por incumplir el acuerdo. Por eso hasta marzo tendremos a corruptos y corruptores peleando chaveta en mano. Se viene la etapa de acusaciones y por segunda vez en nuestra historia (la primera fue el fujimorismo) tendremos el placer de poner a la escoria política corrupta donde se merece: la cárcel. ¡A por ellos!