El entierro. Pudahuel, 31 de enero. Llanto e indignación en el entierro del hincha de Colo Colo Jorge Mora, atropellado el 28 por un camión de Carabineros. Foto: EFE.
El entierro. Pudahuel, 31 de enero. Llanto e indignación en el entierro del hincha de Colo Colo Jorge Mora, atropellado el 28 por un camión de Carabineros. Foto: EFE.

Tres días de furia, por Ricardo Uceda

La violencia vuelve a Chile después de un partido de fútbol. Un hincha atropellado. La CIDH mira las cosas con sus propios ojos en visita de una semana. La crisis de Carabineros. Cifras del conflicto.

Ricardo Uceda
04 Feb 2020 | 2:38 h

Santiago de Chile.- Es mediodía del viernes 31 de enero. Centenares de manifestantes parten de la comuna de Pudahuel hacia la de Maipú para enterrar en el cementerio Parque del Sendero a Jorge Mora, un hincha de Colo Colo atropellado la noche del 28 por un camión de Carabineros. Hay aficionados al fútbol, pero también activistas, que gritan durante el trayecto:

–¡Asesinos, igual que Pinochet!

Al mismo tiempo que el entierro, en el hotel Intercontinental miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) redactan un reporte de su visita de siete días a Chile, en la que se entrevistaron con todas las partes del conflicto político nacional. No pensaron que iban a ver la violencia con sus propios ojos. El verano chileno sugería una tregua.

Semana fatal

Cuando fue atropellado, Mora, de 37, estaba en los exteriores del Estadio Monumental luego de ver su último partido de fútbol. Colo Colo le había ganado 3 a 0 a Palestino, en el inicio del torneo local. Habían empezado disturbios no muy extendidos y el camión de Carabineros que lo mataría, con las lunas delanteras impactadas, arrancó, llevándoselo por delante. Murió en el camino a un hospital, y de inmediato su deceso desató la violencia.

PUEDES VER CIDH saluda inclusión del enfoque de género en Currículo Escolar peruano

Volvieron los saqueos a supermercados, las quemas de buses y edificios. El sábado 1 de febrero El Mercurio tituló en su primera página: “Con cinco muertos en menos de 72 horas terminó una de las semanas más violentas desde el estallido del 18 de octubre”. Hubo dos personas fallecidas por atropellos, una tercera por impacto de bala, la cuarta apareció carbonizada y la quinta fue apuñalada durante un saqueo.

Mal de ojos

Pero hasta el atropello de Mora no se preveía que estos días fueran violentos. Hacia las diez de la noche del martes 28 aún no había pasado nada, y Edison Lanza, el Relator para la Libertad de Expresión de la OEA, se aprestaba a cenar con unos amigos en el restaurante Le Flaubert, en Providencia, al que llegó tarde luego de un día agotador. Integraba la comitiva de la CIDH, y quedó impresionado por unas cifras que dio en una reunión el periodista Mauricio Weibel:

–30,000 detenidos en tres meses –dijo–. ¡Más que en las primeras semanas de la dictadura!

PUEDES VER CIDH exhorta al Perú a "no promover discursos que estigmaticen” a los migrantes venezolanos

La Relatoría, que pertenece a la CIDH, recibió denuncias por ataques a periodistas, un fenómeno colateral en las protestas callejeras, pero la respuesta policial dirigida a afectar la visión fue particularmente repudiada. La CIDH lo resumió: cuatro muertos por acción directa de agentes del Estado y 1,624 personas heridas por perdigones, 405 de ellas con trauma en los ojos. 33 personas sufrieron el estallido del globo ocular, quedando ciegas en algunos casos.

Dos reformas

Las cifras son mayores: 29 muertos y 13,046 heridos entre el 18 de octubre y 18 de diciembre. Durante las manifestaciones resultaron lesionados 4,062 agentes de Carabineros. La CIDH, que estaba encabezada por su presidenta, la panameña Esmeralda Arosemena, y por sus restantes seis miembros, se reunió con el presidente Sebastián Piñera y los jefes de los organismos de seguridad. Además de Santiago visitaron Arica, Temuco, Ercilla, Concepción, Antofagasta y Valparaíso. Estuvieron en comisarías y centros de detención, escucharon a dirigentes de la sociedad civil y a víctimas. En total, unos 900 entrevistados. En la conferencia de prensa final, Arosemena dictaminó:

–Chile padece una crisis de derechos humanos.

PUEDES VER En abril se inicia el juicio por la desaparición del periodista Ayala

Afirmación chocante porque así como Chile era considerado un país con buenos índices macroeconómicos, también tenía fama de respetar a sus ciudadanos, al menos con estándares superiores en América Latina. Pero ahora no solo deberá decidir un nuevo contrato social para humanizar su capitalismo –el 26 de abril un plebiscito definirá si habrá o no una nueva Constitución–, sino realizar una reforma profunda de su policía, que perdió un prestigio hasta unos años indiscutido. En parte por graves escándalos de corrupción.

Cuatro crisis

En 2017, cuando Carabineros gozaba de una aprobación del 77%, fue descubierto un fraude que implicó a más de cien personas, dos de ellas generales, quienes desde el 2010 desviaban fondos para su provecho. El monto malversado llegó a 35 millones de dólares. En el mismo año aparecieron evidencias de que la inteligencia de Carabineros sembró pruebas para incriminar por terrorismo a once campesinos mapuches. El descrédito se agravó en 2018, cuando fue demostrado que un sargento asesinó de un tiro en la cabeza al comunero mapuche Camilo Catrillanca. En dos años las purgas para sofocar las crisis afectaron a 40 generales, entre ellos dos directores y doce inspectores. Sobre estos episodios llegaron las denuncias por abusos durante las protestas.

PUEDES VER Chile: ciclistas se manifiestan frente a casa de la jueza Acevedo tras caso de hincha que murió atropellado

La masividad de las protestas y la agresividad de vándalos organizados eran una tarea difícil para cualquier policía del mundo, pero los excesos arrinconaron nuevamente a Carabineros. Las denuncias incluyen amenazas de ejecuciones, grave maltrato físico y verbal, golpizas, hacinamiento en lugares sin ventilación y vejaciones a niños, niñas y adolescentes, entre otros, dijo la CIDH en un comunicado.

Como en Francia

La comisión ha recomendado una reforma integral de la institución, lo que decidió ya el gobierno, que espera la propuesta de un grupo de trabajo. Claro que todos no piensan igual.

–Hay una especie de sobrerreacción en nuestro país por heridos con trauma ocular –comentó la conocida periodista de radio y televisión Constanza Santa María. Añadió que en Francia, donde hubo lo mismo, “no fue un tema”.

PUEDES VER Chile: Hincha muere tras ser arrollado por un camión de Carabineros luego de un partido

De inmediato hubo un aluvión de protestas en las redes.

–Por dichos como estos los medios perdieron credibilidad en los últimos diez años –dijo la doctora Claudia Lagos, académica de la Universidad de Chile.