Apariencias y apariciones

Mirko Lauer
30 Ene 2020 | 4:44 h

Parecía que ese casi 80% que en un momento quería la disolución del Congreso era todo contra Fuerza Popular y el Apra. También parecía que el factor divisorio más importante en ese reclamo era la pulcritud política. Por último parecía que la afinidad con Martín Vizcarra tendría cierto peso en los resultados. Las elecciones mostraron que no era exactamente así.

Por lo pronto ese casi 80% no era homogéneo en sus deseos, y allí está la multiplicación de partidos como indicio. Se buscaba algo distinto que elegir a los rivales de FP-Apra. Por ejemplo superar el episodio de confrontación oposición-oficialismo de 2016-2019, convertir toda la elección en una tabula rasa, y dar una sorpresa como, digamos, la del propio fujimorismo en 1990.

Es notoria la buena nota de partidos arraigados sobre todo en espacios regionales, como APP, UPP, Frepap, o que AP haya ganado sobre todo con votos del interior. La confluencia de corrupción en las altas esferas y una cobertura mediática implacable probablemente se tradujo en la percepción de una Lima intensamente lejana, y hasta tóxica, para el resto del país.

Sin embargo la pulcritud política, definible como el estar razonablemente al margen de culpas o acusaciones penales, o tener una trayectoria partidaria o personal con mínimo oportunismo, o no parecerse a las bestias negras del pasado Congreso, no ha tenido impacto decisivo. En todo caso parte del electorado optó por decidir por su cuenta quién es pulcro y quién no.

Un ejemplo ilustrativo de los nuevos tiempos es el Partido Morado, cercano al popular Vizcarra, sin pasado político (vergonzante o de cualquier otro tipo), en las antípodas de FP-Apra o del circuito de los vientres de alquiler, con figuras de prestigio, y argumentos para reclamar novedad. Terminó salvando el pellejo a duras penas, sugiriendo que el liberalismo progresista es una minoría en el país.

No estamos, pues, ante una prolongación de los temas del periodo iniciado en el 2016, sino ante un juego totalmente nuevo, capaz de influir en los resultados del 2021. La competencia electoral parece haberse trasladado al interior del país, y esto puede haber abierto algunas puertas insospechadas. Veamos ahora si las encuestas orientan algo más sobre el sentido de esta nueva situación.