Ya tenemos presidente

“El nuevo Congreso será eso. Un mercado de apetitos donde la cultura valerá menos y la educación un comino”

Eloy Jáuregui
28 Ene 2020 | 5:35 h

Ambos llegaron casi a la misma hora. Tres de la tarde. Salvador del Solar tranquilo y con chiva. Parecía Ataucusi. Julio Guzmán agitado, parecía que corría. Uno habló con propiedad. El otro no. Uno dijo del futuro del Perú. Otro, del pasado.

Era un domingo de elecciones. Y como lo dije apareció el fantasma: el de la religión politizada. Dios es el candidato. Eso que viene de las ideas milenaristas de la fe antes que el raciocinio. Aquello que nos hace más cerca de Bolivia que de Francia.

Dice Sebastián Pimentel que el Frepap: “Enarbola un moralismo conservador pegado a la letra de relatos mítico-religiosos, y son familiaristas desde el machismo y la homofobia. Necesitamos divorciar a la política peruana de la religión; y acercarnos a las ideas, al fortalecimiento de ciudadanos”.

Tiene razón. Muerto el Apra, (qué bien) hoy, los futuros candidatos a presidente sería un actor y un maratonista fugado del fuego. Insisto, el fujimorismo nos dejó el retroceso intelectual. Las organizaciones criminales. El Chim Pum Callao.

El nuevo Congreso será eso. Un mercado de apetitos donde la cultura valerá menos y la educación un comino. El domingo lo demostramos. Ya no existe clase política. Ellos llegaron a votar. Uno era un señor y el otro generó dudas.