MIRKO

Internet sobrepasa a la TV

“En cada vez más lugares es la red la que decide las elecciones. En el Perú todavía no estamos allí, pero ya tampoco es la TV la que decide”.

Mirko Lauer
01 Dic 2019 | 1:52 h

Las empresas Zenith y Mercado Negro Advertising informan que Internet acaba de superar a la TV en minutos de consumo diario por persona en el mundo: 170 minutos contra 167. No es mucha ventaja, pero la marcha de la TV es más o menos estacionaria, mientras que el ascenso de la red se ha casi triplicado en los últimos nueve años, y todo indica que eso va a seguir.

Las señales de este desenlace ya se anunciaban. La publicidad mundial en Internet, que había superado a la radial en el 2005 y a la de los diarios impresos en el 2011, superó a la televisiva en el 2016, y ahora va camino de duplicarla. En medio de esto, la publicidad digital y los programas van pasando a gran velocidad de las pantallas fijas a las móviles (teléfonos, tablets, laptops).

En casa seguimos mirando la pantalla que desde siempre llamamos el televisor, pero la naturaleza técnica de buena parte de la transmisión que nos llega y el modelo de negocios de esos contenidos ya no vienen de algo llamable un canal de TV. Acaso Netflix es el caso emblemático de lo que hoy se llama “Internet TV”. Un caso claro de secuestro de pantalla.

Por un tiempo pareció que los medios tradicionales podrían coexistir con la red, e incluso beneficiarse de ella, por un milagro de tecnologías complementarias. La TV era un ejemplo frecuente. Las cifras ya no permiten pensar eso, aunque los cambios finales demoren en llegar. A los medios tradicionales les quedan nichos de mercado, pero pocas perspectivas de supervivencia digna.

Para las empresas de medios tradicionales el salto a la red es una opción, y en algunos casos los ingresos por Internet son clave para mantener el negocio a flote. Pero en el proceso el periodismo se va convirtiendo en otra cosa, y lo mismo puede decirse de la relación entre medios y democracia a la que estamos acostumbrados desde hace dos siglos.

Lo anterior significa que en cada vez más lugares es la red la que decide las elecciones. En el Perú todavía no estamos allí, pero ya tampoco es la TV la que decide. Da más bien la impresión de que es la radio local en todo el país la que termina decidiendo las cosas en la política.