En España. Exjuez César Hinostroza se muestra locuaz, hasta que le hacen pregunta decisiva.
En España. Exjuez César Hinostroza se muestra locuaz, hasta que le hacen pregunta decisiva.

El Informante: ¿Se reunió con Keiko?, por Ricardo Uceda

El extraditable (III). En esta tercera y última entrega de una entrevista con el exjuez César Hinostroza en España hay una pregunta que no quiere responder. Además: Lecaros, Ricci y el María Angola.

Ricardo Uceda
28 Nov 2019 | 8:00 h

En realidad usted con sus amigos buscaban acrecentar su influencia en la Corte Suprema.

Si yo he tenido algún liderazgo fue por mi trabajo. Mi Sala era rápida y eficiente. Ahora, si usted con sus amigos se prometen ayudarse y que cuando alguno esté arriba favorezca al otro, a cambio de nada, eso se llamaría patrocinio ilegal. Y también hay que probarlo. De acuerdo a la ley 3077 no hay organización criminal para patrocinio. Pero ya le expliqué por qué en mi caso en el Perú no hay garantías. Por eso estoy aquí pidiendo protección internacional. Si esto es verde y la gente dice que es rojo, el juez dirá que es rojo. Si dice verde el pueblo lo crucifica. Y si soy juez provisional y deseo mi nombramiento, la futura Junta Nacional de Justicia no me va a nombrar si digo verde. Tengo que decir rojo, pues.

El presidente del Poder Judicial, José Luis Lecaros, dijo que en la Corte Suprema ya se sabía quién era usted hace diez años.

El señor Lecaros insinúa haberme visto como un hombre corrupto, de dudosa moral, y no aporta ninguna prueba. E insinúa que él es puro, inmaculado. Y ahora por los medios vemos que es un hombre de doble moral. Ha aceptado que mantenía reuniones con el exprocesado Salvador Ricci. Entonces yo digo: si tú no eres puro e inmaculado, cómo tiras la primera piedra. Allí lo dejo.

PUEDES VER Pedro Chávarry: Consejo de Ética del CAL le suspende la colegiatura por un año

Pero precisamente el caso Ricci motiva la última petición de extradición en su contra a España. Ricci pretendía seguir usufructuando el hotel María Angola, vía administradores judiciales, un bien que debía pasar a manos del Estado. Usted cambió a un juez que trabajaba en esa línea por una jueza que resolvió en sentido contrario.

Yo tenía que hacer un nombramiento para proveer una vacante. Era mi obligación. ¿Qué responsabilidad puedo tener en lo que esa magistrada resuelva en el futuro? Designé a Ana Zapata en el ejercicio de mi cargo de Presidente de Corte, conforme a mis facultades según el artículo 90 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. El anterior juez, un abogado que vino del ejercicio libre, fue designado en el Sexto Juzgado. Ahora bien, el cohecho pasivo que se me imputa se comete cuando el magistrado recibe un donativo o beneficio económico a cambio de resolver un caso. Esto lo sabe un estudiante de derecho. Yo no he resuelto ningún proceso de Salvador Ricci y tampoco recibí ningún soborno de este.

Un colaborador eficaz dijo que designó a la jueza porque se lo pidió Ricci.

Falso. Ricci no ha dicho que me pidió algo. Y en el supuesto negado que me hubiera pedido, fue a cambio de nada. ¿Qué dice la fiscalía? Que me dieron cenas gratuitas. ¿Puede ser eso serio? Las administradoras del establecimiento han dicho que yo pagaba mis consumos. No se acompañó ninguna prueba. El juez copia y pega lo que dice el fiscal. Estas cenas son del año 2017. ¿Me ha dado cenas por lo que hice dos años atrás?

PUEDES VER TC deja al voto hábeas corpus de César Hinostroza contra prisión preventiva

El requerimiento de extradición trae información inequívoca de llamadas telefónicas entre usted, Ricci y la jueza, inmediatamente antes del nombramiento de esta, y antes y después de la resolución que beneficia a Ricci. Hubo una coordinación evidente.

Ana Zapata fue designada como juez el 29 de septiembre de 2015, primero por vacaciones del anterior juez suplente, y luego el 23 de diciembre de 2015. Antes de esa designación no existe ninguna llamada entre Hinostroza y Zapata, se puede ver del registro histórico de llamadas. Tampoco hay llamadas entre Ricci y Zapata en esa época.

La mayor parte de las llamadas son en el 2015 y en el comienzo del 2016, próximas a la resolución de la jueza.

Pero nadie confirma que me dieron cenas gratuitas, ni siquiera el presunto sobornante Ricci, antes de la designación de Ana Zapata el año 2015. Las llamadas del 2016 o 2017 no tienen importancia porque yo no intervine nunca más en la Corte Superior del Callao. Fui juez supremo en diciembre de 2015 y cualquier investigación como tal previamente tiene que pasar por el Congreso, lo que no ha ocurrido. Por lo tanto el fiscal Jesús Fernández habría cometido usurpación de funciones. Además, imputarme que nombré a una juez a cambio de una cena, para beneficiar a alguien que recibiría millones, es ridículo, pues, hermano. Ni que fuera pordiosero. Si esto llega acá se sorprenderían los magistrados españoles.

PUEDES VER El Informante: “Ríos lo hacía solito”, por Ricardo Uceda

De cualquier modo, lo que está por venir es la temporada de Los Cuellos Blancos Supremos. ¿Cuántos audios cree que falta que sean difundidos?

Estas grabaciones fueron hechas violando la Constitución, ocultando el nombre del magistrado a quien se grababa, y evadiendo el control judicial al que tiene derecho luego de seis meses toda persona que es interceptada. Es inaudito e ilegal. Dicen que están reescuchando, y el juez se lo aguanta. Yo he hablado con muchos colegas supremos, sobre todo con los penalistas, pero solo una muy pobre actuación de los magistrados puede convertir diálogos normales en una imputación. Al fiscal supremo Gálvez le pedí que atienda a alguien que quería una cita con él y él se lo pasó a otro fiscal (precisamente Fernández) quien le dio audiencia y después falló en contra. Luego está el diálogo con Víctor Ticona, sobre un chico Rojas Alonso, al que no le querían renovar, tenía que mantener a su familia. Déjalo que siga trabajando, dice el audio. ¿Ese favor tan menor es un delito? Yo estoy acá por ayudar a otra gente. ¿Alguien, discúlpeme la expresión, que es la última rueda del coche en la institución, me va a ayudar a mí a ser Presidente de la Corte Suprema? Eso es distinto a la corrupción de este señor Walter Ríos: que tráeme los diez verdecitos, que consígueme whiskies. Eso es lo que ha enardecido a la población. ¿Y por qué tengo que responder por él? ¿Acaso me ha dado una botellita, un sobrecito con dinero? Menos mal que en eso no miente.

PUEDES VER El informante: El extraditable, por Ricardo Uceda

¿Se reunió o no con Keiko Fujimori?

Es una pregunta política, no tiene que ver con mis procesos.

Sí, porque podría haberla beneficiado, y Fuerza Popular a usted.

Pero no aparece en las llamadas telefónicas. Cuando aparezca, lo diré.

¿De modo que no confirma ni niega la reunión?

Así es.