Los nuevos republicanos

“Es cierto que en esas publicaciones se siente el tufo de las bajezas que Vladimiro Montesinos practicó contra la oposición allá en la década de los noventa”

Raúl Tola
02 Nov 2019 | 6:04 h

Ahora que el Apra, el fujimorismo y sus aliados han perdido ese poderoso cajón de resonancia que es el Congreso, que los colocaba de cara a todos los medios de comunicación, obligados a informar sus bravatas, menjunjes y disparates, no debería sorprendernos que las nuevas campañas contra las voces críticas e independientes comiencen a venir desde organizaciones como la «Coordinadora Republicana».

Esta se dio a conocer con la publicación de un pronunciamiento crítico al gobierno, donde sus miembros expresaban su preocupación por los problemas que afligen a la república, en especial «el fomento populista de prácticas plebiscitarias que debilitan la democracia representativa», «la criminalización de la política» y la infiltración del «pensamiento moralizante, políticamente correcto».

Bastaba revisar las firmas que acompañaban el documento para comprender que se trataba de un grupo conformado por algunos de los mismos operadores políticos, fundamentalistas religiosos, abogados de corruptos y autoridades universitarias cuestionadas que se beneficiaron abiertamente cuando el Parlamento era controlado por una oposición que alimentó lobbies, blindó a hampones, entorpeció el trabajo de la justicia y nunca se preocupó de defender los principios republicanos que sirven de fundamento a nuestro país. Detrás de la evidente maniobra de estos muchachones, que quieren defenderse acusando al resto de haber cometido sus pecados, se esconde la intención de obstruir los procesos anticorrupción, pincharle la llanta al gobierno y recuperar sus inestimables privilegios. Lo esperable es que otros grupúsculos afectados maniobren igual.

La «Coordinadora Republicana» ha ganado notoriedad con unos videos manifiestamente difamatorios donde, manipulando, mintiendo e inventando groseras teorías de la conspiración, atacan a algunos de los críticos más notorios de la fallida alianza entre Fuerza Popular y el Apra. Es cierto que en esas publicaciones se siente el tufo de las bajezas que Vladimiro Montesinos practicó contra la oposición allá en la década de los noventa. Pero la improvisación, precariedad y falta de coraje de estos republicanos de nuevo cuño ha quedado en evidencia con la veloz espantada de algunas de sus figuras más rutilantes, incapaces de asumir las consecuencias del movimiento que echaron a andar. Así les ha ido, así les irá.