Perú - Chile: Odiosas comparaciones (I)

Chile nos lleva ventaja en lo que respecta a normas y beneficios de la minería, a pesar de que sus costos son mayores en lo que respecta a energía y agua.

Columna de Cesar Caro
La República
23 09 2019 | 09:52h

César Caro

A falta de imaginación y análisis, uno de los argumentos más utilizados por quienes quieren a toda costa que se dé el visto bueno a Tía María es el decir que no hacerlo es favorecer al vecino país del sur, porque seguiría produciendo más cobre que el Perú, cuando lo que debería primar no es el hecho de producir más, sino cómo beneficiarse en mayor medida... sin olvidar aquel dogma económico que precisa que a mayor oferta, se dan menores precios.

Además, Chile nos lleva ventaja en lo que respecta a normas y beneficios, a pesar de que sus costos son mayores en lo que respecta a energía y agua (se está restringiendo el uso de agua dulce y obligando a que las mineras construyan grandes plantas desalinizadoras, esperando que el uso de agua de mar se triplique al 2029).

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Y ello por una simple razón: por la conciencia de PATRIA que tiene la burguesía chilena que hizo que resistiera las presiones del denominado Consenso de Washington y no privatizó Codelco, empresa minera estatal, que aparte de pagar impuestos como cualquier otra empresa privada, contribuye con un significativo porcentaje de sus ganancias con el fisco chileno (desde 1971, fecha en que se creó, al 2018 ha entregado excedentes por más de US$ 116 mil millones).

Pero ahí no queda la cosa. Veamos otro ejemplo que nos permite apreciar claramente cuán diferentes son la política –y los políticos y ministerios— tanto en nuestro caso como en el chileno: marzo de 1994. Se procede a la privatización de Cerro Verde. Cyprus Amax Minerals, posteriormente absorbida por Phelps Dodge, ofertó y pagó US$ 35.4 millones por el 82,5 % de las acciones del yacimiento (el resto de las acciones obraban en poder del grupo Benavides y de los trabajadores).

Ese mismo año, en menos de dos meses, Cyprus suscribió un contrato con Codelco para explotar la mina de cobre El Abra en el sur de Chile. ¿Cuánto pagó?... US$ 341 millones por el 51% de la propiedad minera. El 49% restante sigue siendo hasta hoy propiedad de la empresa estatal. Y si de rentabilidad hablamos: Cyprus, en el caso de Cerro Verde, se encontró con una mina desarrollada, con equipos, repuestos etc., que hoy es la mina a tajo abierto más grande del mundo, procesando 500 mil toneladas por día, en tanto que El Abra, que era solo un cerro en que todo estaba por hacerse, produce anualmente 99.9 toneladas de cobre fino (cátodos), cantidad muy por debajo de lo que produce Cerro Verde.

Y ojo: Codelco también tiene un acuerdo con Anglo American, concesionaria de Quellaveco, que les permite coordinar las operaciones de dos yacimientos vecinos en las afueras de la capital chilena. Ante todo lo anterior, ¿por qué no pensar en cambiar las actuales reglas de juego y propiedad en nuestra minería?