Tierra arrasada

“La política expansiva y depredadora de Lula Y Rousseff tuvo aquí sus tontos útiles”.

Roberto Ochoa
11 M09 2019 | 03:44h

Los recientes incendios en la Amazonía sirvieron para que el mundo sepa la magnitud de la política de tierra arrasada que se aplica en Brasil desde hace varias décadas.

La novedad radica en que el Gobierno de Bolsonaro lo asumió como política pública, mientras que sus antecesores (el binomio Lula-Rousseff) fueron más hipócritas: un discurso seudo ambiental para disfrazar la construcción de carreteras y la ampliación de la frontera agrícola en la Amazonía. Esto fue denunciado por Marina Silva, quien renunció al cargo de ministra de Ambiente durante el régimen de Lula da Silva luego de denunciar el doble discurso del Gobierno.

La política expansionista y depredadora de Lula y Rousseff tuvo aquí sus tontos útiles: presidentes, congresistas, ministros y hasta periodistas promocionaron la construcción de carreteras a cargo de Odebrecht, como la mentada IIRSA-Sur, que solo sirvió para la expansión de la minería ilegal, tala ilegal y el narcotráfico. Es decir, para repetir esa política brasileña de tierra arrasada en la Amazonía.

Pero toda crisis es una oportunidad: Los daños en la Amazonía brasileña son irreversibles. En el Perú deberíamos insistir en mantener nuestras áreas naturales protegidas y orientarlas hacia el turismo de naturaleza. De paso, paralizar carreteras, controlar la colonización y reprimir las actividades extractivas. Algo así como: “Ven al Perú si quieres conocer los últimos bosques amazónicos”.