¿Se acerca la tormenta perfecta?

“Tenemos toda una serie de otros factores, nacionales e internacionales, que pueden producir la temida ‘tormenta perfecta’”.

Rocío Silva Santisteban
27 08 2019 | 01:49h

Javier Monroe es un lúcido analista político al que jamás invitarían a un set de televisión, porque no repite las verdades de Perogrullo usuales para calmar a un público desconcertado ante la crisis. Monroe esta semana ha hecho un análisis de los factores, nacionales e internacionales, que encajan en una situación que casi parece un laboratorio de sociología: me refiero a lo que nos sucede en el Perú.

Monroe, consultor sobre temas de interculturalidad, sostiene que los siguientes cinco factores se articulan: 1) la crisis del régimen político; 2) el acoplamiento entre modelo económico y régimen de concesiones mineras y, en general, recursos naturales; 3) la crisis global de demanda de materias primas y de comercio global, una vez desatada la guerra comercial entre China y Estados Unidos; 4) las manifestaciones regionales del cambio climático: incendios en la Amazonia y en los mayores extremos de los eventos climáticos en los Andes; 5) hay un fenómeno que no se configura todavía muy claramente que es la desarticulación política del sur andino [post-detención de Aduviri] frente a las estructuras de articulación política centralizadas en Lima. Todo esto frente a la guerra entre Ejecutivo y Congreso y las presiones de todo el sector minero por sacar adelante sus proyectos “a sangre y fuego”.

A todo lo anterior le aumentaría una situación que el sábado por la noche se volvió explícita en toda su extensión: la violencia contra las mujeres defensoras de la tierra y el agua y la extrema criminalización de la protesta, que tiene su punto más alto en la detención del gobernador de Puno, Walter Aduviri. En efecto, el sábado en Mollendo un grupo de policías intentó desalojar a varias mujeres de la puerta de Petroperú, mujeres que protestaban contra el proyecto Tía María, incluso adultas mayores, golpeándolas, zarandeándolas y gaseándolas, y finalmente optaron por quitarles la bandera peruana y ¡la quemaron! Inaudito.

Cuidado: nos encontramos ante una crisis política que lo absorbe todo. Estamos con la lupa puesta en la obstrucción del Congreso a cualquier propuesta del Ejecutivo, pero, al mismo tiempo, tenemos toda una serie de otros factores, nacionales e internacionales, que van encajando poco a poco y que pueden producir la temida “tormenta perfecta”.