El vacador solitario

“La amplia aprobación al adelanto electoral en las encuestas no es porque esos ciudadanos realmente quieran ver a Vizcarra dejar la Presidencia, sino porque desean una desaparición del actual Congreso”

Mirko Lauer
14 Ago 2019 | 0:18 h

Un congresista del Apra anuncia que propondrá a su bancada presentar una moción de vacancia de Martín Vizcarra. Uno de esos apristas ya ha declarado que no piensa participar. Un rápido conteo muestra que no habría votos suficientes para esa vacancia, pero la sola mención de la posibilidad es noticiosa. Así que seguiremos escuchándola dar vueltas en un rincón de los medios.

¿Por qué proponer una medida a todas luces aritméticamente inviable? Porque la vacancia presidencial es vista como el otro lado de la medalla del adelanto electoral propuesto por el Ejecutivo, y en esa medida es considerada como una distracción capaz de patear el tema hacia tiempos mejores. Otra idea implícita es frenar la ofensiva de Vizcarra sobre el Congreso.

Además hablar de vacancia sería una forma de darle algo más de tracción a los famosos audios de Tía María, que vienen produciendo un sonoro rasgado de vestiduras en la oposición, y de mellar algo más una imagen presidencial hoy zarandeada. Se trataría de proponer un remake de la grabación clandestina que derribó a Pedro Pablo Kuczynski. Aunque en este caso la situación es bastante diferente.

La propuesta es también la sombra de otra que surgió como respuesta al proyecto de adelanto electoral para el Congreso y la presidencia: si Vizcarra se quiere ir, entonces que se vaya solo (que se vaque a sí mismo) y deje los capos del Congreso tranquilos y contentos en su garbanzal. Fue un alarde de ingenio político que ni siquiera mereció respuesta.

Hay mucho de irónico en la propuesta vacadora, puesto que la forma de adelantar la partida de Vizcarra es precisamente apoyar el adelanto electoral propuesto. Lo cual lleva a sospechar que el verdadero objetivo sería más bien prolongarle la vida al actual parlamento. No vemos a la reemplazante de Vizcarra como una presidenta dócil como quisiera la mayoría del Congreso.

Más aun, la amplia aprobación al adelanto electoral en las encuestas no es porque esos ciudadanos realmente quieran ver a Vizcarra dejar la Presidencia, sino porque desean una desaparición del actual Congreso. En esto con su ansia de vacancia el parlamentario de la iniciativa se está mirando en el espejo, lo cual tiene mucho de cómico.