¿Para quién juega el Sr. Amado Enco?

Augusto Álvarez Rodrich.
9 Aug. 2019 | 06:35h

Ya se sabe que hay muchos interesados, desde hace tiempo, en tumbarse el acuerdo de colaboración con Odebrecht, pero que el último embate venga desde el propio Estado, y más precisamente desde la procuraduría anticorrupción, constituye un hecho incomprensible e inaudito pues amenaza al esfuerzo para identificar a los responsables de uno de los casos de corrupción más importantes de la historia peruana.

Este acuerdo –ya aprobado en el poder judicial– puede no ser perfecto, pero es crucial para concretar los procesos anticorrupción vinculados a las operaciones de Odebrecht en el Perú.

El mismo está permitiendo obtener testimonios y documentos claves. Si fuera tumbado, sería imposible hacer justicia en el caso lava jato en el Perú pues los procesos se caerían.

El fujiaprismo y otros partidos han querido petardear el acuerdo de colaboración con Odebrecht pues sabían que sería letal para su intención de blindar a la corrupción y de construir esa impunidad en la que terminaron muchos destapes, como los ‘petroaudios’.

Esto incluyó acciones que llevaron al fujiaprismo al desprestigio total, como la defensa vergonzosa del fiscal Gonzalo Chávarry, pues preferían el repudio de la ciudadanía antes que enfrentar a la justicia con imparcialidad.

A pesar del esfuerzo del fujiaprismo, el acuerdo con Odebrecht se mantuvo y se ha llegado a este momento en el que se cuenta con testimonios y documentos que son cruciales para que, luego, la justicia los evalúe frente a los argumentos de los acusados.

La ciudadanía lo ha entendido así, como lo demuestra Datum: el 63% cree que el acuerdo entre Odebrecht y la Fiscalía beneficia al país.

Quien a veces no parece entenderlo bien es el presidente Martín Vizcarra, especialmente cuando cuestiona los efectos del acuerdo, algunos de los cuales pueden no gustarnos pero que dejan de lado el hecho de que más importante que el dinero es poder acercarse a la verdad para que se haga justicia.

En ese contexto, la denuncia de la procuraduría anticorrupción contra el procurador ad hoc del caso lava jato, Jorge Ramírez, por el acuerdo con Odebrecht, lleva a preguntarse ¿para quién juega el señor Amado Enco?