Libros políticos instantáneos

“Si bien el libro político individual dura poco, en la medida que el factor sorpresa es fundamental en nuestro sistema político, el género tiene una larga vida por delante”.

Mirko Lauer
20 M07 2019 | 01:18h

Hace 10 años exactos nos quejábamos en esta misma columna de una sequía de libros instantáneos, “libros de coyuntura, más elaborados que la información periodística, pero menos densos que un volumen académico sobre el tema”. Hoy esos libros abundan, y algunos le pelean el espacio del bestseller a la novela, ella hoy más bien orientada hacia lo personal y la historia, y distanciada de la política.

En la FIL 2019 serán presentados dos trabajos sobre la figura de Martín Vizcarra, uno sobre la caída de Pedro Pablo Kuczynski, uno sobre Lava Jato, uno sobre la mototaxi. Son libros sintonizados con el momento político, que compiten con el discurso efímero de los medios, buscando completarlo, profundizarlo, explicarlo mejor, desmentirlo incluso.

El libro político instantáneo llega a donde el académico casi no puede llegar. Al estar amarrado a la coyuntura, siempre corre el riesgo de equivocarse a largo plazo. Pero la idea no es profetizar, ni hacer un balance duradero, sino explorar lo que tenemos delante de los ojos. Así, en lo inmediato esas páginas constituyen un elemento valioso para el debate.

Son obras que rara vez sobreviven a la coyuntura que los motivó, no importa cuán buenos sean, y en eso está su arte. Para producirlos se precisa periodistas entrenados en ubicar un tema de amplio interés, en investigar y escribir rápido, y que no derraman una lágrima por la naturaleza efímera de sus textos, generalmente nacidos para vivir unas horas, y hasta minutos.

Para los editores el libro instantáneo es una apuesta complicada. Es un libro que suele vender mucho, alimentado por la fuerza de la noticia. Pero esa racha va a interrumpirse de un día para otro, y hasta el bestseller pasará a la mesa de los remates. Pero el ritmo de expansión del género indica que, con riesgos y todo, hay allí un público y una ganancia.

Pero si bien el libro político individual dura poco, en la medida que el factor sorpresa es fundamental en nuestro sistema político, el género tiene una larga vida por delante. Aunque a medida que lo sorprendente se va acelerando, esto puede terminar no dándole tiempo al autor para concluir su obra antes de que el tema se haya transformado, varias veces.