Los corruptos de la democracia

“El gobierno de Vizcarra tiene que hacer muchísimo más para que le creamos que representa la renovación, la reforma política y la lucha anticorrupción”.

Gabriela Wiener
19 07 2019 | 01:28h

Aceptar que cuando creíamos que estábamos pasando de la dictadura a la democracia en última instancia estábamos pasando de un régimen corrupto a otro régimen corrupto no ha sido fácil. Pero el caso de Toledo ayuda bastante a verlo: de adalid de los Cuatro Suyos a Mister Lavado de Activos, encarna como nadie la farsa de nuestra transición.

Para suceder a los siniestros asesores de inteligencia, a los congresistas tránsfugas y a los hornos del Pentagonito, llegaron las segundas oportunidades, los presidentes cholos y esperanzadores, acompañados de los tecnócratas amigos del FMI que tan bien tocaban la flauta traversa, junto a sus intelectuales y amigos periodistas liberales para hacer todos juntos frente a la amenaza del chavismo peruano, tomándose un whisky en Palacio y recibiendo billetitos de Odebrecht.

Veinte años casi vendiéndonos la moto de la recuperación de la democracia mientras dejaban todo el tinglado fujimorista intacto, con todo y su constitución más, que les ha permitido a los que vinieron después robarnos con la misma clase. La captura del prófugo Toledo los deja calatitos y muestra las grietas de este sistema en el que nos dijeron que teníamos que confiar para asegurarnos la bonanza. Hemos estado demasiado preocupados en ampayar a Keiko cuando el enemigo estaba también en el otro lado.

Creyendo que siempre estábamos evitando la vuelta del fujimorismo, dejamos a los demás levantarse también en peso al país. ¿PPK bailando en las fiestas naranjas no nos dio suficientes pistas, y el fenómeno Nadine y el aprofujimorismo? Ahora, al menos los vivos, irán desfilando directo al banquillo y contarán el resto de la historia. Me temo que el gobierno de Vizcarra tiene que hacer muchísimo más para que le creamos que representa la renovación, la reforma política y la lucha anticorrupción. Dando alegremente concesiones a Southern no será. Nos queda a los demás pensar por dónde vamos a empezar a reconstruirnos.