La hora de la esencia

En la recta final de la aprobación de la reforma política.

Editorial Editorial
12 Jul 2019 | 0:30 h

Luego de cuatro semanas de haber aprobado la cuestión de confianza presentada por el Gobierno, y a solo dos semanas de la culminación de la legislatura, el pleno de Congreso ha iniciado el debate de los proyectos de ley de reforma política priorizados por el Ejecutivo.

El principal riesgo de esta recta final es que, al 25 de julio, fecha de cierre de la legislatura extendida, no se aprueben los proyectos dictaminados. En este punto se ha hecho cierta la presunción de que el fujimorismo, derrotado en la cuestión de confianza pero obligado a debatir la reforma, iba a jugar las cartas de la demora y el desgaste. Así ha sido hasta ahora, al punto de que la Comisión de Constitución no ha terminado el debate de la paridad y alternancia.

El segundo riesgo es el recorte de los proyectos, es decir, el incumplimiento del compromiso asumido cuando se votó la confianza. Ese camino ya ha sido transitado por Fuerza Popular y sus aliados, utilizando con ese propósito varios métodos, como la aprobación de propuestas que no se implementarán el año 2021 o el fraccionamiento de propuestas integrales, afectando claramente la esencia de la cuestión de confianza.

Al iniciarse el debate en el Pleno, aparecen como cruciales dos proyectos que forman parte del paquete de inscripción de partidos, elecciones primarias, alternancia y paridad; y el de la tipificación del delito de financiamiento ilícito de los partidos. En los últimos días, la tendencia ha sido en favor de relativizar las elecciones primarias obligatorias y evitar la paridad y alternancia; un punto en el que el fujimorismo se encuentra dividido; y evitar la penalización del financiamiento prohibido.

Contra estos riesgos, en las últimas semanas se ha producido una intensa movilización en la sociedad en favor de las reformas, de lo que dan cuenta los sondeos de opinión, produciéndose el efecto temido por los opositores a ella, es decir, que trascienda del debate parlamentario.

Todos los sectores sociales han tomado posición a favor de la reforma, especialmente respecto a las elecciones primarias, la alternancia y la paridad, dejando en el aire el supuesto rechazo que los electores tendrían a estos proyectos. Respecto a las instituciones, es relevante el respaldo del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a la paridad y alternancia, así como el pronunciamiento de exministras, incluso del Apra y el fujimorismo. Para el Congreso no habrá manera de eludir estos compromisos sin que se registre un firme rechazo ciudadano.