Con piso

Editorial Editorial
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La reciente encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicada por La República sobre las actitudes hacia la inclusión del enfoque de género en el currículo escolar muestra avances importantes respecto a este concepto, bajo el marco general de una evidente falta de información.

El 78% señala haber escuchado sobre este tema, pero solo el 18% dice estar bien informado y 34% algo informado. Este dato devela una enorme brecha en el debate social que se lleva a cabo en los últimos años, y es una evidencia de que el término “género” que resume y rubrica un conjunto de percepciones, apuestas y políticas debe ser mejor explicado y socializado.

A pesar de ello, es importante que el 47% señale que está a favor de este enfoque, probablemente, orientados más por el sentido de crítica social frente al machismo, la discriminación y la violencia contra la mujer. Por la misma razón, el concepto de “igualdad” es el que emerge como la primera explicación de esta aceptación.

También merece destacar que una mayoría de las personas (54%) de las que se declaran bastante informados están a favor del enfoque de género, lo que confirma que el mejor antídoto contra el conservadurismo es la educación y la información. En ese punto es saludable que 3 de cada 4 personas crea que la educación sexual debe darse tanto en el colegio como en el hogar.

Se registran cambios muy notables en las actitudes con relación a la homosexualidad; el porcentaje de quienes están en desacuerdo con ella ha caído en tres años de 51% a 40% y en el mismo período ha disminuido el porcentaje de quienes están en contra del matrimonio de personas del mismo sexo, de 68% a 59%.

Estos resultados deben apreciarse como cifras en movimiento en el contexto de un debate nacional intenso, con dos grandes fuerzas que se movilizan en la sociedad con programas específicos. Siendo provisionales, estos datos permiten asegurar que las políticas públicas sobre género, que son demonizadas por sectores conservadores, y principalmente por su brazo político, el fujimorismo, gozan de una mayor legitimidad que lo que las campañas contrarias aseguran.

La lectura de estos datos sugiere que la sociedad está dejando sin piso a la campaña ‘Con mis hijos no te metas’ y tiene sobre el género y la sexualidad una opinión más matizada de lo que sugieren lo grupos fundamentalistas. Estos avances son congruentes con la reciente sentencia judicial respecto al Currículo Nacional de Educación y con otras expresiones de la sociedad civil en favor de los derechos de la mujer.