Vientos de cola de afuera y de adentro

Humberto Campodónico
12 Jun 2019 | 0:05 h

Las tasas de interés seguirán bajas porque Trump ha logrado imponérselo a la FED.

“Es importante mencionar que Perú es una economía pequeña, abierta y exportadora de materias primas y, por ende, se encuentra expuesta a cambios en el entorno internacional. El 55% de la variabilidad del crecimiento del PBI en los últimos 20 años ha estado vinculado a: 1) la demanda mundial (10%), 2) cambios en los precios de exportación (25%), 3) costos de financiamiento externo (15%) y 4) las primas por riesgo (5%)”. 

Esa “variabilidad” externa del 55% que anota el MEF en el Marco Macroeconómico nos dice que las cosas se van a poner peor antes de mejorar. Christine Lagarde, jefa del FMI, acaba de decir que la guerra comercial de EEUU contra China (y otros países) reducirá el PBI mundial en 0.5%, o sea, US$ 455,000 millones.  Dice el MEF (1) que el crecimiento de nuestros 20 socios comerciales más importantes se reduciría de 3.6 a 3.3% del PBI, casi un 10%. Y también reduce (de US$3.10 a 3.00/libra) el precio del cobre para el 2019. Pero se ha quedado cortísimo: el cobre está ahora en 2.62 y en ningún momento llegó a 3.00. Algo parecido sucede con el zinc. El oro mantiene su precio y el petróleo ha bajado a US$ 52/barril (somos importadores netos), menos que la cifra del MEF

De su lado, las tasas de interés seguirán bajas porque Trump ha logrado imponérselo a la FED. Y, mientras afuera no comiencen de verdad los temblores mayores que anuncia Lagarde (la maquinita/burbuja del “relajamiento cuantitativo” del Fed ya suma 4 billones de dólares), la prima de riesgo país también seguirá baja.

Resumiendo: desde que terminó el superciclo de las materias primas no hay viento de cola sino viento en contra. Y la “variabilidad externa” hará caer el PBI y los ingresos fiscales. Por tanto, deberíamos mejorar el 45% del PBI que sí depende de factores endógenos, MEF dixit. 

Pero tampoco. La inversión pública cayó 11% en el 1T del 2019 y 31% en mayo. El gobierno culpa a los recién instalados gobiernos regionales y locales. Algo de cierto hay. Pero muy poco. La ejecución del gobierno nacional solo llega al 16%, mientras que los gobiernos regionales y las municipalidades al 14 y 18.6%. 

La explicación: el MEF está contrayendo la inversión pública para reducir el déficit fiscal. Para ellos eso es “un logro”. Por eso, las metas de déficit fiscal algo más altas, previstas por este gobierno en el 2017 para reactivar la economía, ya no se van a cumplir. En el 2019 el déficit fiscal bajará de 2.9 a 2.2% del PBI en el 2019 y de 2.1 a 1.8% del PBI en el 2020.

Dice el MEF: “En consecuencia, el manejo prudente de las finanzas públicas mediante reglas fiscales reitera el compromiso del Estado con la sostenibilidad fiscal” (1). Alguien dijo ¿reconstrucción del norte?

Pero no dicen que existe el Fondo de Estabilización Fiscal con US$ 5,800 millones y que el nivel de endeudamiento es mínimo. Además, se pueden aumentar los ingresos fiscales recalendarizando la devolución del IGV a las empresas mineras y eliminando exoneraciones tributarias al sector financiero, a los seguros de vida y los juegos de azar. 

El gobierno sigue pensando que hay compartimentos estancos entre la lucha contra la corrupción, la reforma política y la reactivación económica. ¿Crecerá el PBI de 4.2% en el 2019 como dice el MEF? Es una broma. El “piloto automático” hace que la “variabilidad” del PBI sufra por fuera y por dentro.

mef

1 Mef, informe de actualización de proyecciones 2019-2022, abril 2019, www.Mef.Gob.Pe