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Política

Reforma amenazada

La Republica

La Sunedu otra vez bajo fuego del Congreso.

La Comisión de Educación del Congreso aprobó recientemente una moción que pide al pleno del Legislativo la facultad de comisión investigadora sobre presuntas irregularidades en la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), supuestamente cometidas en la actual gestión y en las dos anteriores.

Estas irregularidades se habrían registrado en los procesos de contratación de personal, compra de bienes y servicio, y consultorías, y en los procesos de licenciamiento de universidades públicas y privadas.

Por la forma del trámite del pedido y las intervenciones durante la sesión del grupo de trabajo que acordó la moción, queda claro que esta decisión obedece a un acuerdo previo de la bancada fujimorista. En el debate, una legisladora sin experiencia en la temática universitaria, Tamar Arimborgo, y evidenciando un desconocimiento de la Ley Universitaria, aseveró que hay presencia de “operadores políticos” en la Sunedu y que “por donde se aprieta sale la pus (sic)” en esa institución.

Es obvio que esta medida es el resultado de un lobby de ciertas universidades privadas que no han hecho el esfuerzo por esconder su presión a la Sunedu, y que poseen poderosos vínculos en el Congreso cuando no parlamentarios directamente relacionados con ellas. En ese grupo caben tanto aquellas que esperan su licenciamiento, pero que hasta ahora no han podido acreditar que lo merecen, como las que desaprobaron el licenciamiento, especialmente la última, relacionada con un partido político inscrito con escándalo y también con fuertes vínculos con el extinto Consejo Nacional de la Magistratura.

De lo que se trata es de amenazar a la Sunedu y arrancar de ella bajo presión las licenciaturas pendientes que, no obstante, implicaría la rebaja de los estándares de calidad de la educación universitaria, con el consiguiente perjuicio para la productividad y la calidad del desempeño del recurso humano en el mercado y el Estado.

Este objetivo no es nuevo. Hace poco, un congresista fue denunciado por haberse presentado ante la Sunedu como representante de una universidad del norte del país del que es accionista y apoderado, en el marco del proceso de licenciamiento. Asimismo, el año pasado se intentó investigar a la Sunedu a través de una moción para una comisión investigadora que no pudo entregar su informe.

De ese modo se cierne una nueva amenaza contra la reforma que impulsó la Ley Universitaria por los mismos grupos opuestos a ella. La mayoría parlamentaria no solo trabaja para rechazar las reformas, sino que se esfuerza en derribarlas.