Lo gay no te quita lo racista

Gabriela Wiener
7 06 2019 | 00:11h

¿Le gustaría al señor Bruce que un señor heterosexual le dijera que aunque le niegue la unión civil en realidad es buenito y no lo hace con mala intención? Eso se llama homofobia y esto se llama racismo.

Lo gay no te quita lo racista es un lema entre los colectivos antirracistas y alude al hecho de que no siempre sufrir un tipo de discriminación te vuelve consciente y empático con las múltiples opresiones que sufren los demás, por ejemplo las de raza o clase. Carlos Bruce es gay pero también es un hombre blanco, limeño, de clase media alta, con un cargo público, es decir que tiene privilegios sobre miles de peruanas y peruanos.

Desde una tribuna igual de privilegiada lo que hizo ayer fue disparar ideología racista y clasista. No fue un descuido, no fue un chiste, no fue tergiversado. Los que se lo han señalado con razón no son “acomplejaditos”, sino gente que ha dejado de callar y que hoy denuncia de dónde viene el discurso de Bruce, uno que históricamente ha sostenido y perpetuado las desigualdades estructurales.

Provinciano” es una palabra que en nuestro país y en su boca –hablando de cuotas y desde el oportunismo político, no desde el verdadero compromiso con la inclusión– contiene una carga discriminadora. Allí convergen las miradas que desprecian a quienes no ocupan la centralidad y tradicionalidad del poder.

Bruce niega racismo y clasismo, porque el privilegio ciega. Tanto que en lugar de pedir perdón y escuchar lo que tienen que decirle los que lo sufren, pide más tribuna como el hombre blanco y oligarca que encarna, para pretender enseñarnos lo que es y no es discriminación. Hasta le extraña el aluvión de críticas y se victimiza: “No fue mi intención”, “¿Racista yo? Si soy inclusivísimo”. ¿Le gustaría al señor Bruce que un señor heterosexual le dijera que aunque le niegue la unión civil en realidad es buenito y no lo hace con mala intención? Eso se llama homofobia y esto se llama racismo.