Post mortem (suicidios políticos)

Hoy se cumple un mes de la trágica decisión de AGP.

Hoy se cumple un mes de la trágica decisión de AGP.

El ex presidente Alan García tomó la trágica decisión de suicidarse el 17 de abril. Desde entonces, otros políticos complicaron mucho su carrera.

Rosa Bartra. Su reputación de investigadora de la corrupción se trituró luego de que, tras gastar millones en dos años, no encontró razón para acusar a García y Luis Nava. Su prestigio como blindadora, en cambio, creció mucho. Experta en el arte del engaño.

Alfredo Barnechea. Su discurso delante del féretro de Alan García en el local del Partido Aprista fue interpretado como una expresión singular de oportunismo y de búsqueda desesperada de una candidatura presidencial. En el Apra, sin embargo, no lo desean y hasta lo abuchearon en el velorio, mientras que en AP su futuro decae gracias a gestos como ese y devaneos con el partido de Luis Castañeda.

Jorge del Castillo. La dirigencia aprista de primera línea quedó muy debilitada por el suicidio de García, con un partido en escombros por apostar todo en los últimos años a la defensa judicial de su líder. Su eventual recuperación requiere un recambio generacional. Pero entre Mauricio Mulder, Javier Velásquez Quesquén y Jorge del Castillo, fue este último quien llevó la peor parte en el último mes por su deplorable participación en la humillación y abuso de los policías del operativo de detención del ex presidente.

Lourdes Flores. Su comentario reciente de que no tiene nada de qué arrepentirse en su trayectoria política es contradictorio en el contexto del suicidio, poco antes de ser detenido, de Alan García, a quien ella acusó por corrupción tras su primer gobierno y luego, en la postrimería de su carrera, acompañó en la plancha presidencial frustrada de la elección 2016.

Luis Nava. La revelación del soborno que recibió de Odebrecht fue la señal de que la justicia ya estaba muy cerca de García y la antesala del suicidio. El repudio al ex secretario de AGP en el Apra es inmenso, pero todos rezan para que no se quiebre en la cárcel. Muy asustado por lo que le pasaría si lo hace.

El recuerdo de Alan García. Según el IEP, 83% cree que su suicidio fue porque la investigación de los sobornos ya tocaba su puerta. Cada vez menos apristas defienden su honestidad, o lo hacen con menos entusiasmo.

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