Cuellos blancos y duros

Editorial
15 05 2019 | 00:11h

La extradición del exvocal supremo César Hinostroza

La Audiencia Nacional de España decidió aprobar la extradición del exvocal supremo César Hinostroza por delitos de tráfico de influencias, patrocinio ilegal y negociación incompatible, respondiendo afirmativamente a la solicitud del Estado peruano.

La decisión de la justicia española, que debe completar un recurso de revisión, será muy probablemente confirmada por el gobierno español, cierra el camino de la huida de Hinostroza iniciada en octubre pasado, e impide una vez más que se consume la impunidad.

Al llegar a Lima, el exvocal será juzgado por una justicia imparcial, siendo por ello relevante que la justicia española haya rechazado el argumento central de la defensa del exvocal de que es objeto de persecución política.

Esta clara victoria del proceso anticorrupción peruano y un premio a la colaboración entre el Poder Judicial y el Ejecutivo se ve ensombrecida por el rechazo de la Audiencia Nacional de España de acceder a la extradición del exvocal por el delito de organización criminal, a pesar de que Hinostroza es investigado en Perú por liderar presuntamente a la organización ‘Los Cuellos Blancos del Puerto’, descubierta por los CNM audios en julio pasado.

Sin perjuicio de que el Estado peruano insista en la presunta pertenencia y liderazgo de Hinostroza de esta organización criminal, es innegable que el exmagistrado se ha visto favorecido por una sucesión de actos del Congreso, entre ellos la decisión de no incorporar en ese delito a varios exmiembros del Consejo Nacional de la Magistratura, con lo que Hinostroza era el único acusado de pertenecer a ella, invalidando la existencia del grupo que necesita más de un miembro para ser considerado como tal.

Asimismo, varios legisladores, especialmente de las bancadas de Fuerza Popular y el Apra, votaron en la Comisión Permanente y en el Pleno del Congreso por archivar varias denuncias contra Hinostroza y los exmiembros del CNM.

A tenor de los debates en el Congreso y las reacciones posteriores a la extradición, los delitos cometidos por el exvocal supremo no quedarán necesariamente impunes, lo que depende de la idoneidad del proceso, aunque queda el precedente de cómo las redes delictivas se valen de decisiones del más alto nivel –en este caso del Congreso–para atemperar la sanción. No pasa desapercibido que el favorecimiento del Parlamento a Hinostroza también fue pensado como un precedente en favor de varios de sus miembros, ahora mismo acusados de pertenecer a ese grupo criminal o a otros.