Susana Villarán: Por estas razones podría aplicar la prisión preventiva

Christian Silva
10 May. 2019 | 21:56h

Son 36 meses de prisión preventiva los que pide el Ministerio Público para la exburgoamestre Susana Villarán, luego que supuestamente se beneficiara con aportes de OAS y Odebrecht durante dos campañas ya identificadas.

El jueves 9, el Equipo Especial Lava Jato solicitó prisión preventiva por 36 meses contra Susana Villarán, por lo que se variaría su actual situación legal, cumpliendo actualmente impedimento de salida del país por el caso Lava Jato, en específico por los vínculos de la exautoridad con Odebrecht y OAS.

El caso de Villarán surge desde la revocatoria que presentaron en el 2012 para que deje el cargo de alcadesa de Lima.

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La revocatoria contra Susana Villarán

El proceso inició en enero del 2012, cuando Marco Tulio Gutiérrez inició la recolección de firmas para que se realice la consulta de la revocatoria a Susana Villarán. En abril se entregaron el paquete de 406 000 firmas al Reniec, mientras que en octubre se validaron, pasando al Jurado Nacional de Elecciones. Para octubre se convocó al proceso de elección para conocer si la alcaldesa sería revocada de su cargo.

Necesario el contexto, dado que en enero de ese año, la Municipalidad de Lima también nombró a José Miguel Castro como gerente general de la comuna edil y a Gabriel Prado como gerente de Seguridad Ciudadana. El apoyo para el Sí fue superior al 50 %, durante gran parte de la campaña.

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La designación de ambos no habría sido casual, dado que el objetivo era la permanencia de Susana Villarán. El pedido del Ministerio Público, publicado por El Comercio, indica que presuntamente se planeó solicitar dinero para su campaña “a las empresas brasileñas que tenían intereses en la Municipalidad de Lima, a cambio de beneficio para aquellas obras”. También se hizo el pedido para la reelección.

Con la ayuda de el premier Salomón Lerner, la alcaldesa limeña se contactó con Luis Favre para realizar la campaña. A finales del 2012, este convocó a Valdemir Garreta, quien llegó a un trato para la asesoría publicitaria de la no revocatoria. El pago era de 3 millones de dólares. Garreta vino a Lima entre el 15 y 16 de enero del 2013. Asimismo, el 5 de diciembre del 2012, los representantes de OAS, Valfredo de Asis Ribeiro y Andre Giavina habrían sostenido una reunión con Susana Villarán.

Durante este lapso, mediante José Miguel Castro se pidió los 3 millones de dólares a Odebrecht, así como a OAS. Las conversaciones telefónicas presuntamente fueron entre el entonces gerente municipal con los ejecutivos de la primera empresa, Raúl Ribeiro y Guilherme Borjes.

Los aportes y el método

Para el 17 de enero del 2013, posterior a la reunión con Garreta, lo cargos de Gabriel Prado y José Miguel Castro variaron: al primero se le designó en la presidencia de la Empresa Municipal Administradora de de Peaje de Lima, al segundo para la Empresa Municipal de Mercados.

El aporte de Odebrecht, según declaró Jorge Barata, fue entregado en dos partes a Castro: 2 millones de dólares en Brasil y un millón en Lima. El primer monto sería como pago a Garreta, mientras que el segundo destinados para ir en efectivo y en cuentas. Incluso, a Castro, con codinome ‘Budián’ en la constructora brasileña, tenía un pago recibido de la empresa por 711 000 dólares. Parte del dinero recibido de OAS también iba para el publicista brasileño.

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Gabriel Prado dejó su cargo en febrero de ese año, solicitando trabajo posteriormente a Susana Villarán y a Castro. Este último lo llamó semanas después, para que lleve sus documentos a una reunión en Novotel, en el que firmó una hoja en blanco.

El nombre de Prado apareció en una cuenta en la Banca Privada d’Andorra que era de Renton Holding, donde el primero era beneficiario final y en el que se iban a entrega el dinero ilícito. Jorge Barata declaró que no se utilizó la cuenta dado que se demoró en abrirse.

Por el lado de OAS, la constructora habría entregado el dinero solicitado por Castro. Los 3 millones de dólares fueron entregados por a la empresa de avisos Momentum Ogilvy, de Óscar Vidaurreta, por contratos simulados; además, se dio dinero ilícito a a Luis Gómez Cornejo, destinado a Anel Townsend y Enrique Juscamaita. Castro habría realizado las indicaciones.

Un grupo que también toma importancia es el de la Asociación Amigos de Lima Metropolitana, formado en en noviembre del 2012 y que abrió cuatro cuentas para recibir 228 000 dólares y millón de soles de Odebrecht y OAS. El dinero depositado era en efectivo en la mayor parte de las ocasiones. Según el Equipo Especial Lava Jato, Susana Villarán habría ordenado su creación, con personas que trabajaron cuando era alcaldesa.

¿Cómo se usaron los aportes de Odebrecht y OAS?

Del dinero recibido Odebrecht y OAS, se destinó de la siguiente forma, como sostiene el Ministerio Público: El primero hizo cinco entregas de 400 000 dólares de la primera para Valdemir Garreta entre mayo del 2014 al 2015. OAS hizo cuatro pagos de cerca de 500 000 reales. Estos fueron entre junio y agosto del 2013, incluso posterior a la votación por la revocatoria. De los tres millones de dólares, medio millón fue para Luis Favre.

Asimismo, 571 000 soles para la empresa Visionaria, cuyo apoderado fue Óscar de la Flor Arbulú, mientras que se habrían realizado contratos de la Municipalidad de Lima con los actores Julio Andrade, Magaly Solier y Christian Thorsen por S/7 000 por su presencia en la campaña de la no revocatoria. También se realizaron contratos publicitarios con Momentum Ogilvy.

Los contratos por publicidad, además de los gastos en paneles publicitarios, llegaron a 5 460 246.33 soles, aunque el dinero –Barata a Castro– no habría sido bancarizado.

¿Qué ganó Odebrecht y OAS?

La situación para Odebrecht y OAS fue beneficiosa, no posterior a las votaciones por la revocatoria, sino durante la campaña. En febrero del 2012 se aprobó el proyecto de ‘Vías Nuevas de Lima’, adjudicándolo a la primera empresa en enero del 2013, durante fechas en el que se habría entregado los aportes.

En el caso de OAS, obtuvo una adenda, firmada en febrero del 2013, pese a que, según el Ministerio Público, se habría afectado las reglas del Sistema Nacional de Inversión Pública, así como una supervisión de las asociaciones público-privadas.

Los S/4 millones para la reelección fallida

Susana Villarán, pese a que había dicho que no iba a postular para permanecer en el cargo, lanzó su candidatura para la reelección. Según la Fiscalía, recogiendo información de dos colaboradores eficaces, el método fue igual que en la no revocatoria. José Miguel Castro, según detallan uno de estos, pidió S/4 millones al presidente de OAS, Leo Pinheiro, “por el tamano del proyecto” que era Vía Parque Rímac.

La entrega del dinero estuvo a cargo de Leonardo Fracasi, por parte de la empresa brasileña, y de César Meiggs del lado municipal. Asimismo, el Equipo Especial ha recogido la información de 39 personas que han declarado que no hicieron aportes para la campaña de Villarán, en la que se reportaron ingresos de 1,3 millones de soles.

Susana Villarán reconoce los aportes de Odebrecht y OAS

Este sábado 11, a través de sus redes sociales, Susana Villarán señaló que conocía del dinero entregado por las constructoras Odebrecht y OAS, sosteniendo que ella y José Miguel Castro aceptaron el dinero de las empresas brasileñas para mantener la gobernabilidad de Lima. Sin embargo, mantuvo su postura de que no recibió coimas y que no sabía que los montos económicos procedían de la Caja 2. Jorge Barata había declarado que las entregas provenían de la División de Operaciones Estructuradas.