Hablando con la verdad, colaborando...

Sigrid Bazán
1 05 2019 | 00:28h

“Ya no estamos hablando de ‘palabra contra palabra’, hay más de cuatro mil folios de pruebas que se estarán entregando a los fiscales”.

El rol de los colaboradores viene siendo clave y, en el caso García, la fiscalía viene demostrando que su estrategia funciona: presionar hacia la colaboración eficaz. Está claro que aquellos que involucraron a sus familias en la corrupción son puestos en aprietos desde el primer eslabón. Es el caso del hijo de Luis Nava, quien sale del país el mismo día en el que le dictaban impedimento de salida del país, y que ahora confesó ante los fiscales en el Consulado del Perú en Miami, entre otras cosas, que Barata le entregaba sobornos a su padre. 

Recordemos que algo similar sucedió con la orden de detención preliminar contra 20 miembros de Fuerza Popular, incluida la propia Keiko Fujimori. Entre esas personas estaba el congresista Rolando Reátegui y su esposa, Marizol Valles Chong, y otras personas que trabajaban para el padre del congresista en la empresa Droguería San Martín S.A.C. La versión que recogió la fiscalía es que el partido se desentendió de aquellos involucrados en los falsos aportes, como aquellos que prestaron su nombre, y más bien se intentó amedrentar a varios testigos. Nuevamente, el eslabón más débil...

De este modo va desbaratándose la defensa de varios, aunque ahora también le toque el turno a Susana Villarán. Me resulta inevitable recordar que hace ya año y medio, en el 2017, publiqué en este diario la columna titulada “La historia de una decepción”, dando cuenta de los factores que alejaron a la ex alcaldesa de quienes la apoyaron. Quizá el poder terminó absorbiéndola. Quizá fueron las persona de las que terminó rodeándose. Lo cierto es que ahora Barata tiene pocas, o más bien, ninguna motivación para mentir en el contexto de un acuerdo de colaboración eficaz. Y en medio de ello, ha ratificado haber aportado económicamente a la campaña del No con el único objetivo de asegurar la concesión Rutas de Lima que se firmó en medio del proceso revocatorio. 

A los millones de Odebrecht se sumaría el aporte de la empresa OAS que también se encuentra en proceso de colaborar con la justicia. Ojo, ya no estamos hablando de “palabra contra palabra”, hay más de cuatro mil folios de pruebas que se estarán entregando a los fiscales. Mientras tanto, el silencio de Villarán no le favorece. Hablar con la verdad quizá sea su única salida, o al menos aquella que le permita diferenciarse y afrontar el proceso con dignidad.