La Victoria de George Forsyth

Augusto Álvarez Rodrich.
24 Apr. 2019 | 05:29h

Sin una buena gestión ahora, no tendrá un futuro político 

El juvenil alcalde de La Victoria, George Forsyth, es el político más simpático del momento, pero eso no lo convierte en el mejor candidato presidencial del año 2021.

En una encuesta de Ipsos divulgada el 17 de abril por El Comercio se preguntó por la personalidad que produce más simpatía políticamente, y Forsyth apareció encabezando la lista con 17%, cuatro puntos más que en marzo.

Le siguen en la lista de la simpatía Keiko Fujimori (8%, un punto menos que en marzo), Julio Guzmán (6%, dos menos), Jorge Muñoz (5%, dos puntos menos), Verónika Mendoza (4%, un punto menos) y Salvador del Solar (4%).

Unos días antes, el 12 de abril, Perú.21 reveló la encuesta de Datum preguntando por personalidades que le gustaría a la gente que fueran candidatos en las próximas elecciones, y Forsyth terminó de puntero con 45% mientras 38% no quisiera que postule.

Le siguen Muñoz (29/49%), Del Solar (25/58%), Raúl Diez Canseco (16/65%), Alberto Beingolea (15/64%), Susel Paredes (11/58%) y Roque Benavides (9/56%). En todos estos casos, son más los que no quisieran que postule que los que lo quisieran de candidato.

Forsyth es hoy una figura política atractiva gracias a la confluencia de algunos factores importantes apreciados por la ciudadanía a nivel nacional. 

Primero, enfrentar con valentía un problema crucial para la población en el momento actual: la corrupción.

Segundo, cero ideología y una acción sustentada solo en la solución de problemas que agobian a la gente, como microcorrupción  e inseguridad.

Tercero, un estilo sencillo con el que habla de los problemas del distrito casi con la misma simpleza con que declaraba sobre los partidos de fútbol cuando era arquero de Alianza Lima.

Forsyth significa un aire fresco y positivo en la enrarecida política nacional, pero esto no quiere decir que su próximo paso sea una candidatura presidencial dentro de dos años. 

Es joven, recién va en el cuarto mes de su mandato municipal, tiene mucho por aprender y su paso siguiente podría ser la alcaldía de Lima, pero antes debiera sacarse de la cabeza cualquier otra aspiración que la de ser un excelente alcalde de La Victoria. Sin eso, no hay ningún futuro político.