¿Puede haber renacimiento FP?

La idea de una repetición del ciclo de prepotencias que se inició a mediados del 2016 es desanimadora por donde se le mire.   

La idea de una repetición del ciclo de prepotencias que se inició a mediados del 2016 es desanimadora por donde se le mire.   

De una manera oblicua Daniel Salaverry ha lanzado la advertencia de que Fuerza Popular podría recuperar el control del Congreso, y relanzar la confrontación con el Ejecutivo. Como FP y sus amigos no están numéricamente tan alejados de ese control, tiene cierto sentido parar la oreja frente al tema.

Salaverry no nos dice por qué y cómo se podría dar ese retorno, pero hay conjeturas. En una de ellas Kenji Fujimori se reintegra a su antigua bancada. En otra varios líberos sueltos por allí deciden tomar el camino de FP. Luego está la posibilidad de que FP simplemente tome el liderazgo de un variado sentimiento opositor antivizcarrista.

También hay hipotéticas variantes. En una el control se produce a partir de una modificación perceptible del partido. En otra simplemente constituye un retorno a los tiempos de la megabancada avasalladora. Es a esta segunda posibilidad que parece estar apuntando la preocupación expresada por Salaverry.

Pero si observamos la trayectoria de FP a partir de su crisis del 2017, no hay nada que propicie la idea de un renacimiento. Los que se fueron no muestran signos de querer volver. La plana mayor tiene actuaciones surgidas de la suerte de la olla. Las iniciativas tienden a desinflarse en una marcada pasividad.

Quizás el aviso de Salaverry tiene un sesgo personal, y para él control significaría sobre todo una capacidad de impedir su reelección a la presidencia del Congreso llegado julio. Un bloque antifujimorista cuadrado detrás de Salaverry no es imposible, pero sería una construcción complicada de concretar.

Que Salaverry haya salido a reforzar sus distancias frente a FP parece indicio de que sabe que por ese lado no puede esperar nada. En verdad para FP cualquier nuevo presidente que no sea cabalmente suyo los mantendría en su actual empantanamiento, y llegar con una alianza no es su idea de un control del Congreso.

La idea de una repetición del ciclo de prepotencias que se inició a mediados del 2016 es desanimadora por donde se le mire. Salaverry se está ofreciendo para impedirlo, y en esa medida debe ser escuchado. Quizás está acumulando discretos cubileteos, pero todavía no tiene una propuesta que suene movilizadora para una mayoría en julio.
 

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