Las Bambas, más allá de los parches

Sigrid Bazán
10 04 2019 | 01:00h

"La oportunidad para mejorar el tratamiento de conflictos y sentar precedentes está en sus manos". 

Una de las cosas que recuerdo cuando Salvador del Solar fue ministro de Cultura eran sus publicaciones junto al equipo del viceministerio de interculturalidad. No conozco personalmente a quienes estuvieron a cargo, pero pude acceder a las valiosas publicaciones sobre los distintos pueblos indígenas y su situación en las regiones más diversas, vista desde las cifras recogidas en ese entonces por el Censo Nacional del 2007, el Censo Nacional Agropecuario del 2012, entre otras fuentes estadísticas. 

Me refiero a esto porque hoy Salvador del Solar juega un papel distinto a la cabeza de la PCM. Y es el conflicto de Las Bambas el que lo ha empezado a medir en su calidad de ejecutivo, más que en su calidad de académico de buenas intenciones. Después de todo -más allá del teatro y el cine- del Solar arrancó graduándose de abogado y tiene una maestría en relaciones internacionales con especialización en comunicación y negociación intercultural.  

Pues bien, hoy le toca al premier estar en Apurímac. Quizá mañana tenga que dirigirse a Iquitos, a dialogar sobre las fugas de petróleo parchadas al ras. Varios dicen que Las Bambas es algo distinto, que ahí la gente está a favor de la minería... ¿Qué minería?  ¿Aquella de la que no comprenden y de la que poco saben? ¿Por qué existen tantos conflictos sociales en torno a actividades extractivas, si es que es “solo un tema de dinero”? 

En agosto del 2011 se promulgó la Ley de Consulta Previa, un año después se publicó el reglamento y a partir del 2013 se empezó a aplicar. En Apurímac ya se han realizado procesos de consulta, como fue el caso del proyecto Misha, en donde comuneros de Cotarusi dieron su autorización para el inicio de la exploración minera. ¿Por qué no usamos la misma vara, por qué retrocedemos en lugar de avanzar en la protección de nuestras comunidades? 

Ahora nos está ganando el apuro y quizá se intenten poner parches en el camino. Lo cierto es que la preocupación medioambiental es real. ¿Se va a expandir el depósito de relaves en Las Bambas? ¿Qué modificaciones del Estudio de Impacto Ambiental son las más preocupantes y podrían volver a analizarse? En Brasil, familias enteras mueren por el colapso de diques de relaves mineros. ¿Qué seguridad, más allá de la económica, le estamos dando a la gente? 

Señor Salvador del Solar y señores del gobierno en general, para todo lo que se viene, toca hacerse éstas y muchas preguntas más. La oportunidad para mejorar el tratamiento de conflictos y sentar precedentes está en sus manos.